domingo, 14 de diciembre de 2014

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 6)

Me parece ver cambios en algunos rostros. Creo que estaban esperando que mi hermana dijera algo. El rostro de mi hermana tiene emoción y a la vez pena. Y desesperación.

Quiere recordarla paro a la vez siente temor de la pena que parece avanzar para arrollarla como un tren. Como en casa me gustaría estar allí para animarla, para decirle como tantas noches antes de dormirnos

--Háblame de Rue. Háblanos de Rue--

Y ella empieza. Sus palabras brotan de una manera que a mí misma me sorprende, pero como Peeta, habla con su corazón

--Quiero dar las gracias a los tributos del distrito 11—comienza. Dirige su mirada donde está la familia de Tresh y a ellos les dice:

--Sólo hable con Tresh una vez, lo suficiente como para que me perdonara la vida. Aunque no lo conocía siempre lo respeté. Por su fuerza, por negarse a jugar en unos términos que no fueran los suyos. Los profesionales querían que se uniese a ellos desde el principio. Pero él no quiso. Lo respetaba por ello—


Mi hermana calla por un momento. Recuerdo que también varias veces me hablo de Tresh como una persona noble. Y recuerdo bien que nunca mató con saña, lo hizo sólo cuando no le quedaba otro remedio

Contengo hasta la respiración pensando en que ahora va a referirse a Rue

--Sin embargo, si me parece que conocía a Rue, y ella siempre estará conmigo. Todas las cosas bellas me la recuerdan. La ve en las flores amarillas que crecen en la pradera, junto a mi casa—

Pienso que varias veces le he puesto de esas para ella.  Siento una profunda emoción en mi pecho que creo puede estallar en cualquier momento. Mi hermana continúa

--La veo en los sinsajos que cantan en los árboles. Y sobre todo la veo en mi hermana Prim—


Los rostros demuestran que las palabras de Katniss les llegan. Nos llegan. Katniss recuerda a Rue en mí. Habló de mí. Yo puedo hacerle ver a Rue. Yo se la recuerdo. Con una mano me seco las lágrimas que afloran copiosamente porque no quiero dejar de ver ni por un instante a lo que está sucediendo

--Gracias por sus hijos--- mi hermana hace una pausa y mira a toda la gente de la plaza y concluye

--Y gracias  a todos por el pan—

En el distrito 11 hay un silencio tal que puede irse el suave viento. De pronto se escucha una melodía. La melodía de Rue. Por un momento pienso en que va a aparecer en la pantalla, pero parece que se trata de un anciano quien la silbó como saludando al recuerdo que tuvo mi hermana para Rue. Y al instante todas las personas presentes en la plaza se llevan los tres dedos a su boca y saludan con ellos. Todos al unísono. Algo como electricidad me recorre la columna. Saludan a Katniss. Saludan a Rue. Es como si hubiera estado preparado, como si supieran que las  palabras de Katniss iban a ser dignas de ese saludo. Dignas de Rue y de Tresh.


De pronto se interrumpe la transmisión y pasan otras cosas sobre los últimos juegos. A la media hora vuelven a repetir el discurso de Peeta pero no el de Katniss.

Cuando retoman la transmisión está hablando el alcalde. Se refiere a la presencia de los ganadores de los últimos juegos, pero no realiza ninguna mención a lo que dijeron Peeta o Katniss. Observo que la cámara no enfoca para nada a la gente. Siento pena porque deseaba volver a ver a los hermanitos de Rue.

Luego termina la transmisión desde ese distrito y comentan todas las actividades que Katniss y Peeta harán allí hasta la noche y luego seguirán su camino hacia los siguientes distritos

Pienso en el discurso que debía decir Katniss y en el que dijo. Y en ese saludo de toda la gente. Parecía algo ya preparado. Tal vez sabían que Katniss diría algo sobre Rue y Tresh. Algo que marcara que ya estamos indefectiblemente unidos. Como la culminación de ese gesto tan hermoso de Peeta.

Salgo un momento para llevar a Lady a pastar a ul lugar algo apartado de la Aldea de los vencedores, ya que si bien dónde vivimos la hierba es muy cuidada y hay flores, no es la que más le gusta a mi cabrita.

Camino lentamente tratando de ir asimilando toda la emoción que sentí al ver lo que sucedía en el distrito 11 con mi hermana y Peeta.

Buttercup nos acompaña caminando a mi lado y restregándose entre mis piernas y las de Lady quien bala suavemente feliz de ese gesto de cariño de su amiguito.

Cuando encontramos un buen lugar me siento en la hierba con Buttercup a mi lado mientras Lady disfruta de la hierba. Cierro los ojos y vuelvo a ver a mi hermana y a Peeta hablándole a las familias de Rue y Tresh. Yla melodía de Rue. Creo estar soñando con esa melodía pero abro los ojos y la sigo escuchando. Miro sorprendida a mi alrededor. Claro. Los sinsajos. Hay muchos de ellos donde estamos y son los que repiten esas notas que tanto me llegan al corazón.

¿Pero de quién la escuchan? Yo lo suelo hacer a veces pero no fuui en esta ocasión.
Las cuatro notas de Rue resuenan permanentemente. Un sinsajo la repite, y luego otro, y otro…

Camino un poco buscando el origen de esa melodía. Veo un grupo de tres o cuatro niños de no más de seis o siete años. Sobre sus cabezas en una rama hay posados unos cuanto sinsajos.

Los pequeños silban reiteradamente la melodía que Rue le enseñó a mi hermana. Y las avecitas parecen complacidas y felices en repetirla, y se va extendiendo en cada uno de los que vuelve a repetir la melodía.

Saludo a esos niños que me sonríen y siguen felices repitiéndoles la melodía a los sinsajos para que no cesen de repetirla. Me pongo un rato a silbarla con ellos. A silbarla con Rue.

Cuando veo que Lady está satisfecha me despido de los niños y regresamos a casa acompañados por esa melodía. Todo el aire parece llenarse de Rue.

Mamá ya tiene preparada la cena. La veo algo emocionada también. Me cuenta que Sae y su nietita muda habían venido a buscar una medicina para un hijo de ella que está enfermo. Y cómo se habían emocionado con lo que dijeron Peeta Y Katniss.

Mamá también me habla de la mercadería que debemos reponer mañana.
La melodía de Rue no quiere irse de mis oídos.


Abrazo a Buttercup y me lo llevo a la cama porque imagino que van a volver algunas pesadillas. Pienso en la visita de Snow y lo que haya podido decirle a mi hermana

Pero pienso también en las palabras de mi hermana. Y en el gesto de Peeta. Y en los hermanitos de Rue. Le doy un beso al retrato de mi papa para que él se lo dé a Rue. Pienso en esos pequeños y sentirán que Rue no los ha abandonado, que seguirá con ellos dándoles a veces su propia ración para que no pasen hambre. No puedo evitar que lágrimas de empiecen a correr por mis mejillas.

Mamá se acerca a la cama  y me abraza apretando un poco también a Buttercup. Y yo le digo:

--Rue debe estar muy feliz por sus hermanitos—


Cierro los ojos y puedo imaginármela con una enorme sonrisa y moviendo su cabeza enrulada diciéndome que sí.

domingo, 30 de noviembre de 2014

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM Capítulo 5

Con mamá regresamos lentamente a casa. Todo está dado vuelta por la cantidad de gente que ha estado allí poco antes de la partida de Katniss y Peeta

--Ay!!, después de lo lindo que habías dejado todo mamá—le digo como para olvidar un instante la tristeza de habernos separado de Katniss y Peeta

--Menos mal que él vino antes—dice mamá. Ante la interrogación de mi mirada me aclara

--Snow--. Dice mamá –El presidente—agrega como para remarcar la importancia de la visita.


No puedo evitar al escucharla sentir una sensación desagradable. Siento como si de pronto me echaran agua helada encima. Creo que mamá advierte mi cara de preocupación ya que me dice como para tranquilizarme:

--Debía comentar algunos asuntos protocolares con Katniss, no se suele ver en televisión pero siempre el presidente visita a los vencedores antes de la gira para desearles suerte—

--¿Eso te dijo él?—

--No Prim. Me lo aclaró tu hermana. El presidente no es de dar muchas explicaciones. Sólo me dijo que debía arreglar unos asuntos con Katniss previos a la gira. Y encima tu hermana no estaba en casa--

--Entonces también debe haber ido a ver a Peeta-- le digo

--Supongo que sí -- me dice mamá

Me parece extraño. Y preocupante, sobre todo pensando en la despedida cuando Katniss parecía  querer decirme algo.

Decido no comentarle nada a mamá. Ya no puedo ir a ver a Peeta. Pero podría hacerlo con Gale entonces. No. Sería peor hablarle a él ya que odia todo lo del capitolio, y más aún al presidente. Quién sabe lo que se le ocurra hacer.

Guardarme esto me angustia mucho y me da miedo. Hablaría con Peeta pero él se ha ido con Katniss. Y al pensar en él lo decido. Voy a hablar con su padre el panadero.

Pongo en una cesta algunos quesitos que envuelvo como siempre con mucho cuidado, ante la atenta mirada de Buttercup.

Cuando llego a la panadería él me saluda afectuosamente, y empieza a poner panes y algunas tartas en la bolsa que llevé. Sabe que gran parte o todo eso no será para nosotros sino que lo iré dejando en casas de la Veta.
Comentamos algunas cosas sin importancia sobre el viaje de Peeta y Katniss. No sé como decirle lo que tengo en la cabeza pero se ve que él nota mi preocupación. Hace silencio y me mira con una leve sonrisa invitándome a hablar:

--Estoy preocupada por lo que tengan que pasar en ese viaje le digo—

       El panadero suspira


--¿Sabes Prim?—Comienza –Peeta y yo hemos hablado. Él ama a Katniss desde siempre, pero eso no significa que ella deba sentir lo mismo. Le dije que cuando alguien ama de verdad debe sentirse feliz aunque la persona amada no corresponda a los sentimientos—

Su voz parece quebrarse por un momento. Tal vez esté pensando en lo que su hijo contó en la arena sobre que estuvo un tiempo enamorado de mi mamá.
Se repone y continúa

--No podemos obligar a una persona a que no nos ame si no lo siente o si su corazón…--

--Es que Katniss no sabe realmente que siente por Peeta—interrumpo

--El primer paso es que sean amigos, como le dije. No tiene sentido sentirse molesto o rencoroso—

Me quedo mirándolo un momento sin decir nada. Me hace recordar a mi papa cuando ante un problema sabía que decir para tranquilizarnos.

--El presidente vino a ver a Katniss—digo de pronto

El panadero queda sorprendido aunque no preocupado. Entonces seguramente Snow no ha entrevistado con Peeta porque creo que se lo habría comentado a su padre

--Qué visita importante—dice el panadero con aparente desinterés.

Le cuento las explicaciones que Katniss le dio a mama sobre eso.

--No tienes que preocuparte Prim. Sabes que Peeta y Katniss son muy populares en todo Panem así que nadie podría hacerles daño—

No puedo quitarme la preocupación del todo aunque sí el alivio empieza a abrirse paso.

El Panadero se para frente mío y se agacha para mirarme a los ojos
--Prim, Peeta me dijo que él iba a hacer lo que hiciera falta para que Katniss estuviera bien. Lo que hiciera falta—repite como para reafirmarlo. Como si yo pudiera dudarlo.

Me despido sonriente y regreso a casa. Reparto todo lo que me dio el panadero entre personas de la Veta. Me hace muy feliz verlos sonreír, sobre todo los niños pequeños y delgaditos cuando reciben alguna de las tartitas que el padre de Peeta puso en mi bolsa.

Me han tranquilizado mucho sus palabras. Peeta hará todo para que mi hermana se pueda sentir lo mejor posible. Hasta sonrío pensando en que Katniss podrá tal vez comer de nuevo ese famoso estofado de cordero. Varias veces pensamos en prepararlo en casa o incluso mandarlo a pedir, pero nos pareció como algo desmesurado para nuestro distrito. No por falta de dinero, pero sería algo demasiado ostentoso sabiendo que hay tantas personas que se han preocupado por nosotras y que apenas tienen para comer. Ahora en nuestra mesa no falta la carne, fritas u otras cosas, pero no nos olvidamos cuando podíamos considerarnos felices si teníamos un poco de té y pan duro para pasar el día.

Al día siguiente yendo para el colegio veo que Rory y Vick están en el camino  y parece que esperándome.
En el camino Rory me dice que Gale les encargó que me encontraran porque pensaba que estaría apenada por la partida de Katniss y estar con ellos me podría animar.
Eso me hace sentir profundamente agradecida aunque también apenada porque creo que Gale sufre por Katniss. No puedo negar que desde mi corazón deseo que esté con Peeta, pero si con eso hago sufrir a alguien que ha sido siempre tan bueno con nosotros como Gale…

Rory y Vick me acompañan también de regreso de la escuela, y hacen un bien trecho demás para dejarme lo más cerca posible de mi casa.
Les hago saber reiteradamente que si compañía me ha ayudado mucho a calmar mi ansiedad y pena por el viaje de Katniss.

--Ustedes siempre me ayudan mucho digo al despedirnos. Me gustaría que aceptaran cuando yo quiero ayudarlos también—

Rory baja la cabeza porque sabe lo que quiero decirle, Vick corre para darme un abrazo de despedida.

El día siguiente es sábado así que no tengo que ir a la escuela. Vamos a ver la llegada de Katniss al distrito 11. Ahora tenemos un televisor grande, aunque extraño cuando estaba en la plaza viendo a mi hermana junto con toda la gente del distrito.

No muestran casi nada del lugar sino que pasan pasajes de los juegos. En un momento enfocan a la plaza donde hay gran cantidad de personas

La gente tiene un aspecto cansino y se nota que pasan muchas privaciones. Hay muchos agentes de paz que tienen un aspecto mucho más amenazador que los nuestros.

Me siento nerviosa por Katniss y de qué manera podrá decir el discurso que tiene indicado. Cómo podrá hacerlo sin emocionarse al estar tan cerca de las familias de Rue y Tresh. Cómo podrá hacer para disimular el desprecio y el enojo que siente ante esas palabras tan faltas de sentimiento que le enviaron.

Me habría gustado que la familia de Rue supiera que le pongo flores casi todos los días. Pero ni a Katniss se lo he dicho porque sé que la conmovería aún más.
Del lado de Tresh hay una anciana encorvada y una muchacha alta y musculosa. La señora debe ser la madre, aunque parece demasiado anciana y la muchacha debe ser su hermana. Es de rasgos muy femeninos pero tiene un físico tremendo, como su hermano.


Y del lado de Rue… una oleada de pena me invade al verlos. Una señora delgada y cinco niños pequeños, todos muy parecidos a su hermanita. Sobre todo uno de ellas, no debe tener más de nueve años y parece una réplica de Rue.. la misma mirada dulce y curiosa… hasta la forma de pararse… Katniss cuando me habla de Rue me cuenta que a ella le hacía verla como si fuera un pájaro a punto de remontar vuelo…


Por fin aparecen. Mi hermana luce un vestido color naranja con hojas estampadas. Peeta parece no dejar de mirarla. Y la verdad es que está preciosa. Reciben flores de parte del alcalde el distrito y luego van a dirigirse a la gente
Peeta tiene en sus manos una tarjeta, pero no la usa. Habla sobre Rue y Tresh y lo importante que han sido para que sigamos con vida. Es imposible no quedarse como hipnotizados escuchándolo. Sus palabras parecen salir de lo más profundo de su corazón.

Finalmente dice:
--Aunque no servirá para compensar sus pérdidas, a Katniss y a mí nos gustaría donarles un mes de nuestras ganancias por año de por vida—


Todos quedamos sorprendidos. Incluso mi hermana porque por su gesto se nota que no sabía nada. Y sus ojos reflejan una gratitud inmensa cuando se acerca para besarlo. Se nota la conmoción en la gente del distrito.  Peeta. Lo que él hizo no tiene nombre. No sé si habrá tenido algún trato con Rue durante el entrenamiento para los juegos, pero ha hecho algo que podría inmensamente feliz a Rue. No puedo evitar pensar en cuando le dio esos panes a Katniss hace muchos años.

De inmediato reciben unas placas de manos del alcalde. Mi hermana contempla a las personas pero sé donde tiene enfocada la vista, en la madre de Rue y en sus hermanitos.
Parece que al final Katniss no va a decir nada. Tal vez sea mejor eso que esas palabras tan sosas que tal vez ocultarían lo que el corazón de mi hermana siente realmente por ellos.  Incluso había intentado escribir algo, yo traté de ayudarla pero nada nos parecía adecuado para hablar de Rue y que pudiera expresar lo que significa ella para nosotros.

Los ojos de los pequeños están clavados en mi hermana. Sé que el gesto de Peeta vale por los dos, que mi hermana estará encantada con eso, que seguramente podrá asegurar la supervivencia de la familia de Rue y Tresh. Sin embargo estoy segura que habrían querido escuchar algunas palabras de Katniss. Espero que entiendan porque no puede hablar. Que es demasiado dolor el que siente.

Cuando parecen ya retirarse Katniss avanza de improviso hacia adelante y con la placa contra su pecho dice:

--Esperen, esperen por favor—


Va a decir algo. Va a hablar de Rue.

sábado, 15 de noviembre de 2014

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM ---Capítulo 4



Empecé a leer:
Queremos expresar nuestro saludo y reconocimiento a los tributos del distrito 11. Han caído peleando con honor y valentía.
Gracias a la oportunidad que nos da el Capitolio hoy podemos homenajear…”

Dejo el papel y miro a Katniss. Entiendo su disgusto ya que es algo demasiado frío e inexpresivo para referirse a quienes representan tanto para ella, para todos, como Rue y Tresh

--¿Tienes que decirlo exactamente así, tan… tan…?—le pregunto sin encontrar la palabra adecuada

--¿Tan frío? ¿Tan lejano a lo que siento por Rue? ¿Tan miserable con respecto a lo que le debo a Tresh?—Mi hermana ha aumentado paulatina mente la voz hasta decir casi gritándome lo último.

La miro sin decir nada, solo muevo la cabeza sintiendo sus palabras

--Tengo miedo de no poder decir nada. Tengo miedo de enfrentarme a la familia de Rue. No la pude salvar Prim. No pude—

La deseseración que se nota en las palabras de Katniss es evidente

--Le cantaste Katniss—le digo tomándola de la mano


--¿Y crees que eso haya servido de mucho?—

--Para Rue sí—respondo de inmediato.
Mi hermana se tranquiliza. Empezamos a ensayar el discurso. Cambiamos algo pero sin que sean modificaciones demasiado grandes como para no tener problemas. Sí nombramos repetidamente a Rue y a Tresh en lugar de mencionarlos como “los tributos del once”.

Más de una vez Katniss no puede leerlo completo ya que al referirse a Rue ya que la emoción y a veces las lágrimas afloran de inmediato. En esos momentos la miro fijo y le digo que Rue va a estar con ella cuando lo lea.

Y así van pasando los días hasta llegar a la víspera del inicio de la gira de la victoria

La última tarde antes del día del inicio de la gira fui a llevarle queso de cabra a Peeta,  aunque en realidad también deseaba verlo y poder conversar un momento antes de que estuviese rodeado de una multitud.

Quería comentarle la reacción de Katniss al recibir las instrucciones acerca de lo que debía decir en el distrito de Rue, cómo afectaba eso a mi hermana. Y que pensaba cómo se podría emocionar allí y lo mal que podría sentirse en los otros distritos en los cuales haya tenido que ver con la muerte de sus tributos. Y que su apoyo sería fundamental en esos momentos.

Cuando sale a atenderme veo que tiene un pincel en la mano. Me hace pasar y veo lo que está pintando. Es un retrato de Katniss. Ya he visto otras pinturas que ha hecho de mi hermana.


Miro a Peeta por unos instantes sin decir nada. No hace falta que el diga nada de lo que tenía pensado porque  entendí perfectamente que todo eso el ya lo tenía en su mente y su corazón y que no dejaría de hacer lo que estuviera a su alcance y aún mas para proteger a mi hermana en todos los sentidos.

Corrí a abrazarlo y con mucha emoción apenas pude decirle gracias

Prim –me dice Peeta cuando ya me estaba yendo a mi casa—Es mucho mayor sacrificio estar lejos de ella que tener que cuidarla--.

Regresé a casa pensando que tal vez esa gira también pudiera servir para algo bueno como que al tener que estar juntos pudiesen aclarar algunas cosas. Bueno, Peeta ya tiene todo claro, pero quizás Katniss…

Al llegar a casa veo que mamá está limpiando y ordenando todo. Me apresuro a ayudarla aunque creo que recién a la tarde del día siguiente llegan todos los visitantes.

Limpio como siempre el espejo de papá aunque ahora siempre se conserva sin ese odioso polvillo. Sigo poniendo una flor  en su retrato para él y para Rue.

A la mañana cuando me despierto Katniss ya no está en casa. También falta la chaqueta de papá y que ella siempre lleva consigo especialmente cuando va a la pradera. Creo que llevando esa chaqueta es como si él siguiera yendo junto con ella como lo hacían antes.

Ese día debo estar arreglada. La noche anterior Katniss me lo recomendó ya que al regreso de la escuela, que haré más temprano para poder despedirme de ella, ya estarán las cámaras del Capitolio en casa.

Me pongo un vestido celeste que Katniss me dijo me compró porque parece del mismo color que mis ojos, y sé que le gustará a mi hermana que lo luzca. Me até el pelo con un lazo del mismo color y me puse también un par de botas blancas que mi hermana le compró a los padres de Delly que son zapateros.

No suelo ir así al colegio, para mí todo sigue siendo igual, solo que ahora soy yo la que trata de llevar cosas para aliviar al que pueda. Algunas monedas a veces. Nadie jamás me pidió nada, pero fueron ellos quienes me sostuvieron cuando mi hermana estuvo en los juegos  y no hay ni habrá cosa con la que pueda pagarles eso

Al llegar a casa  es un gran revuelo. Hay mucha gente. Veo a mamá algo nerviosa y me imagino que es por la situación. No bien entro en la casa se me acercan unos periodistas.

Empiezan a preguntarme sobre cómo cambió mi vida, sobre la escuela, hasta sobre Lady. En un momento entra Katniss,  me mira y sonríe aprobando de manera silenciosa que me hay apuesto esa ropa que me compró para la ocasión. Ella está vestida con una camisa blanca, pantalones negros y un suéter color verde. Tiene mucho maquillaje para mi gusto.

Pero de pronto veo una sombra en su mirada y un rictus de angustia en su rostro que hace desaparecer su sonrisa. Me mira por un instante con una tristeza infinita y sé que es por el recuerdo de Rue.

Estoy por acercarme a ella para confortarla cuando siento que me llaman y veo a un joven con un discreto maquillaje y una franca sonrisa. Cinna.

Corro a abrazarlo porque si bien nunca lo había visto personalmente hemos hablado a veces por teléfono. Nos han instalado uno pero casi nunca lo usamos. A veces llamo a Peeta para pedirle alguna cosa o preguntarle si necesita queso de cabra o algo sobre su padre al que no veo tan seguido como antes pero tampoco deje de visitar.  Cina llama siempre y a veces soy yo la que atiende el teléfono

Es la persona que más ganas tenía de conocer. Le he dicho ya sobre lso hermosos trajes que lucio mi hermana y que sé que la han hecho ver tan bien ante la gente del capitolio y lo importante que eso fue para su supervivencia. Tiene una voz suave y amable. Cada vez que mi hermana habla con él su rostro se ilumina y eso me alegra mucho. Y en ese abrazo le doy las gracias. Creo que ha estado instruyendo a mi hermana para que aprenda algo de diseñar ropa ya que creo necesita desarrollar alguna habilidad. Mamá ha intentado algo pero  creo que a mi hermana sólo le gusta ir a la pradera.

También esta Effie esa mujer que sacó los papeles de la urna. Parece muy afectuosa también pero habla y habla y sus gestos me parecen demasiado exagerados.

Busco a Buttercup pero no lo encuentro. Imagino que debe estar en nuestra vieja casa donde suele ir cuando yo no estoy. Y hoy regresé bastante más temprano que de costumbre.

Salimos al exterior ya que deben filmar un encuentro entre Katniss y Peeta. Veo que cuando ambos se acercan mi hermana sonría y empieza a correr hacia él quien lo espera con una amplia y sincera sonrisa. El impulso hace que ambos caigan.  Se besan.


Peeta no aparta la mirada ni un segundo de mi hermana ni deja de sostenerla del brazo una vez que ambos se reincorporan

Luego observo que Katniss le echa una leve sonrisa a Peeta. Sé que hay cosas que mi hermana debe hacer porque si sospechan que no todo es tal cual como quisieron demostrarlo podría haber muchos problemas. Pero creo que esa pequeña sonrisa le salió de lo más profundo del corazón

Vamos a la estación. Está también el padre de Peeta a quien me apresuro a saludar. También veo a Delly y a Madge.  Haymitch me saluda con simpatía. Parece sobrio pero a cada rato le echa un trago a una botellita que llevaba en su bolsillo.


Finalmente el tren debe partir. Antes de que se vayan los abrazo a los dos y veo que Katniss lleva el distintivo del sinsajo que le había dado Madge y que mamá le dio antes de salir de casa. Mi hermana me mira como si quisiera decirme algo que le preocupa pero se limita a volver a abrazarme y a decirme que me cuide mucho

Veo alejarse el tren y no puedo evitar cierta angustia. Otra vez se llevan a mi hermana. Aunque será por poco tiempo no puedo evitar sentir una punzada en mi corazón.


Pero por suerte pronto ese sentimiento da lugar a la ilusión de que mi hermana decida por fin abrir su corazón a Peeta.