domingo, 19 de octubre de 2014

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM

Capítulo II

Katniss toma y vuelve a poner en su sitio varias veces la flor ya seca y aplastada
Creo que a mi hermana con Peeta le pasa algo parecido que con Rue. Parecería que le duele recordar a la pequeña pero a la vez comienza a recordar los momentos que vivió con ella. Y con Peeta muchas veces se pone a recordar vivencias que tuvo con él durante los juegos. Especialmente aquellas que no vimos por televisión.

En ocasiones al irnos a dormir nos hemos quedado casi toda la noche despiertas hablando. Creo que a Katniss le hace bien desahogarse conmigo así que siempre trato de que lo haga cuando veo que algo la oprime.

Me contó que en un principio ella creía que lo de Peeta era casi todo una actuación (se refería claro al hecho de estar enamorado, que era una estrategia para salvar a los dos), y que ella empezó a actuar del mismo modo. Peeta creyó que lo de ella era tan real como lo suyo. Y cuando Katniss tuvo que aclarárselo ella no supo hasta que punto actuaba y hasta que punto correspondía a los sentimientos de Peeta
Mi hermana piensa que no sabe relacionarse con la gente. Yo sé que ella siente algo especial por Peeta,  no le duele haberlo perderlo simplemente como amigo porque creo que es consciente que nunca lo perdió en realidad.

--Él nunca actuó Prim—me dice Katniss, aunque creo que es algo que se dice a sí misma. Sé qué quiere recordar esos momentos y yo la tomo de la mano.


--Desde un primer momento—dice Katniss con esa sonrisa que aparece cuando nos llegan recuerdos que apreciamos—sus palabras, sus actitudes…

--Tú le salvaste la vida, eso significa que lo quieres—

--Habría hecho lo mismo con cualquier otro compañero de distrito—responde mi hermana.

--Yo pensé que el actuaba como una estrategia, como para conseguir patrocinadores—

Yo la miro en silencio entonces continúa:

--Aunque por momentos me sorprendía y hasta sentía que podría ser real—Sea como sea yo le seguí el juego y…--

--¿Solamente fue seguirle el juego Katniss?—digo de pronto

--Sí, sí – empieza a decir mi hermana con una seguridad que pronto se derrumba.

Suspira.

--Tal vez…-- se interrumpe y baja la cabeza. Le apretó con más fuerza su mano.

--Yo no puedo darle a Peeta el amor que él pretende. Yo no pienso tener hijos. No pienso ver como los llevan a los juegos.— Por un momento pasa por mis ojos la imagen de ella y Peeta rodeados de niños.




--A mí sí me gustaría tenerlos le digo—Katniss me acaricia el cabello con dulzura sin decirme nada. Luego sigue contemplando la flor. Finalmente se queda dormida así que acomodo ese regalo de Peeta con mucho cuidado dentro del libro. Acaricio suavemente el pelo de mi hermana y me meto en la cama con Buttercup.

He visto cómo Katniss y Peeta deben mostrarse tan juntos que eso mismo dice a gritos la distancia que hay entre ellos. Una distancia extraña porque sé que se sienten incómodos con la presencia de uno cerca del otro pero a la vez parecen extrañarse si no se ven.  No hay una vez que regreso a casa que Katniss me pregunte como al descuido dónde estuve, aunque sé que lo que más le interesa es saber si vi a Peeta.

Mi hermana nunca fue a su casa  pero Peeta nos visita con frecuencia. Me trae tartas, le hace alguna consulta a mamá, viene a buscar algunos quesitos de Lady… pero yo sé que viene para ver aunque sea a los lejos y en silencio a Katniss. Al principio se movía con cierta dificultad por su pierna artificial, pero en poco tiempo se acostumbro perfectamente a ella de tal manera que a veces hasta hacía olvidar lo que le había pasado .

Una de las veces en que fui a su casa Peeta estaba preparando pan. Hace siempre una enorme cantidad, para él, para nosotros y para Haymitch. Claro. Sobra un montón todos los días y entonces lo lleva a la veta para regalarlo.
Al principio yo creía que no sabía calcular bien, o como era un pasatiempo no se preocupaba por la cantidad. Pero al poco tiempo descubrí que no bien lo hacía lo ponía inmediatamente en las cajas que llevaba a repartir entre los que más necesitaban. Lo tenía destinado para ellos desde un principio. Los hacia pensando el esa gente.
Me acuerdo que un día le pregunté de pronto sobre la reacción de mi hermana cuando él, en la entrevista, declaro que estaba enamorado de ella desde pequeño. La pregunta lo hizo reir pero no me dijo nada.

--Dime—le insisto.

--Mmmmm.. -- dice sonriente --¿qué te imaginas?—

--Y.. que se enojó—respondo


--¿Enojada?—dice Peeta --¡Furiosa!—
--¿Te gritó?—le pregunto

--¿Gritarme?.  No. No mucho. Pero me dio un empujón que me tiro al suelo contra una urna y hasta me corte las manos.—

Peeta se interrumpe y vuelve a reírse ante mi cara de asombro

--Creo que la tomé por sorpresa—agrega

--Siempre tenías pensado protegerla, verdad—

--Desde el momento en que salió mi nombre en la cosecha—Peeta piensa un momento y sigue.

--¿Sabes? Cuando salió tu nombre creo que me imaginaba lo que iba a pasar. Y me estaba preparando para presentarme voluntario si salía otro nombre. Pero tenía miedo.. la verdad no sé si lo habría hecho—

--Seguro que sí—le digo, viendo cómo te arriesgaste por ella en la arena desde un principio

--No tanto como ella cuando fue a buscar mi medicina—

--Ella sólo te retribuyó lo que ya hiciste por ella en la arena…y con los panes… cuando eran niños—Sentí en ese momento la extrema necesidad de que Peeta supiera lo valioso que había sido para nosotros ese gesto de un niño de once años
Peeta me mira con cierta sorpresa de que supiera y recordara ese momento.

--Un par de panes quemados… ¿qué pueden valer?—dice con cierta tristeza.

--La vida—le respondo

Buttercup que me había seguido se restriega entre sus piernas lo que hace que Peeta cambie rápidamente de tema y salgamos un poco del clima tan emotivo que se había formado

--Ah!! feliz con tu nueva casa amiguito?—

Buttercup maúlla complacido por el interés que recibe de parte de Peeta. También pasa lo mismo cuando ve a Lady. Por momento se queda largo rato mirándola, recordando el momento en que Katniss le conto la historia.

--¿Sabes Prim?—me dijo una vez. Hay instantes en que extraño esos momentos, a pesar del frio y de estar medio muerto… como si fuera un sueño al que no quiero dejar de aferrarme—

--No tienes porque dejar ese sueño – le respondo sin estar muy segura de que debo decirle—

Pero el me responde

--Ese sueño estará conmigo hasta que me quede una gota de vida—


O hasta que deje de ser un sueño, pienso ilusionada

sábado, 4 de octubre de 2014

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM

Capítulo  I


No fue demasiado complicada ni trabajosa nuestra mudanza a la casa de la Aldea de los Vencedores. Pocas cosas de valor teníamos en nuestro antiguo hogar. Más que nada todos los recipientes con diferentes medicinas,  algunas cosas mías del colegio, el espejo de afeitarse de mi papa, la foto de casamiento y sobre todo su vieja chaqueta que siempre utiliza Katniss. He prestado atención que en el momento en que se la pone por un instante su rostro cambia como si sintiera algo lindo, como si papá la abrazara,… recuerdo muchas veces cuando iban a cazar los dos cómo se le iluminaban los ojos a mi hermana.



También llevamos un viejo libro que tiene información sobre plantas. El él papá agregó mucha información sobre plantas comestibles y sé que Katniss lo ha consultado mucho. Tiene aún muchas hojas en blanco. Papito no pudo completarlo

Mamá también llevó sus vestidos de la época en que vivía en la parte más rica del distrito, aunque Katniss nos ha comprado a ella y a mí muchísima ropa nueva. Pero esos vestidos son recuerdos de mamá y claro que quiere conservarlos con ella

        La relación entre Katniss y mamá ha mejorado mucho por suerte. Mi hermana ya no la rechaza en absoluto. Es más. Muchas veces busca su compañía y su consejo.  Katniss no olvida lo atenta que estuvo mamá al hablarle de saludar a “su primo”, o cuando dijo que era “demasiado chica para tener novio” como para evitarle a mi hermana actuar de una manera que parecía forzada para ella.
Cuando Katniss comenzó a recibir el dinero por haber ganado los juegos le pidió a mamá que se lo administrara. Verlas de esta manera a las dos es una felicidad inmensa para mí.


   Madge  nos ayudó mucho a acondicionar nuestra nueva casa con diferentes elementos de confort que ni sabíamos que existía. Ella y Katniss se han unido mucho. Incluso la ha acompañado a la pradera. Mi hermana va mucho a su casa y me ha contado que hasta ha intentado tocar el piano. Supo lo pendiente que ha estado de ella y de Peeta , lo mismo que Gale, Sae y tantos otros. Su madre ha empeorado un poco de los dolores de cabeza que sufre, así que mamá le suele enviar algunas medicinas para aliviarla

    Katniss me contó cómo recibió el broche con el sinsajo, ese sinsajo que tanto la unió a Rue. Cuando quiso retornárselo Madge no lo aceptó  y le dijo
 --es mucho más tuyo que mío. Contigo estará mejor que con cualquier otra persona – me cuenta mi hermana conmovida
Tiene una historia especial en su  familia—agrega Katniss, aunque la propia Madge no supo contarle bien los detalles

Katniss sigue yendo y caza, aunque le lleva todo ese botín a la familia de Gale ya que él no acepta nada de dinero porque dice que es del Capitolio. Incluso sus hermanos hacen lo mismo. Por suerte me las ingenio para darle a escondidas pan, algo de tarta o golosinas a los hermanitos menores. Gale dice que todo lo que viene del Capitolio es basura. 


He vuelto a la rutina  de ir a ver si la cerca está electrificada como hacía antes de que mi hermana fuera a los juegos en mi lugar. Si demora un poco en regresar voy hasta el límite con la pradera a ver si la cerca tiene electricidad y es lo que impide regresar a mi hermana. Siempre lo hago para que mamá se tranquilice pero no recuerdo una vez que haya tenido electricidad.
Ahora voy de nuevo a controlarlo, pero ahora me pregunto qué es lo que me hacía sentir tanto miedo. Y descubro que empecé a cambiar después que mi hermana se presentó voluntaria, después de conocer a Rue. Hay veces que me vuelven los antiguos y estúpidos temores por esto o lo otro y en varias de esas ocasiones me  escuchado a mi misma silbar esa sencilla e inolvidable melodía de Rue que me hace sentir que me acompaña como acompaño a mi hermana durante los juegos.

Sigo llevándole los quesitos al panadero. A veces un poco menos que antes ya que Peeta suele pedirme algunos también.  Me sigue dando pan a cambio, incluso más que antes. Yo regreso a casa paso por la veta donde veo a nuestros antiguos vecinos a quienes les reparto el pan que recibí.

Peeta también se mudó a una casa de la Aldea de los Vencedores a tres de la nuestra. Aunque su familia no vino con él. Al que he visto muy seguido es a su padre quien le ha ayudado a construir un horno para hacer el pan, las tartas, las galletas y todas las cosas que Peeta hace. Nunca las vende, siempre nos trae a nuestra casa y a Haymitch. Y también reparte pan entre las personas más necesitadas

Katniss ve siempre al  Quemador de donde sale con las bolsas llenas de mercadería. Suele realizar algún intercambio tratando de favorecer siempre al otro, como hacían con ella antes.
En casa van muchos niños a atenderse cuyo único problema es la desnutrición, así que ahora además de algún tónico reconstituyente que sólo podría sostenerlos un poco más,   mamá trata de darles toda la comida que puedan llevar. Hay días en que Katniss pasa hasta tres veces por el Quemador a buscar cosas que necesitamos para los enfermos. Mamá se preocupa para  nuestra alacena esté bien provista, aunque la mayoría de las noches terminamos con ellas completamente vacías.


He empezado a tratar un poco a Haymitch. La mayoría de las veces está borracho pero siempre me ha tratado con simpatía. Sólo una vez sucedió algo desagradable.
Fui a su casa luego de visitar a Peeta a llevarle quesitos para sus tartas. Haymitch estaba sumamente alterado porque  (según supe después) se había quedado sin alcohol desde hacía un par de días. Yo trate de convencerlo de que mejor que no bebiera y no sé que mas cuando el enfurecido pareció atacarme con el cuchillo gritando. Yo salí corriendo terriblemente asustada y llegué a mi casa casi sin poder respirar.

Eso no hizo que sintiera rencor hacia él, sino una profundísima pena. Entendí que la bebida le hacía escapar por un momento de ese mundo de pesadillas que le traían tantos años en los juegos, y ver morir a los tributos. A veces me ilusiono y pienso que al haber sobrevivido Katniss y Peeta poco a poco eso haga calmar a Haymitch, pero también me aterro de pensar que esas pesadillas también podrán visitarlos a ellos. O a todos nosotros.


Esta noche cuando voy a dormir mi hermana está sentada sobre su cama. Veo que tiene un cuaderno entre sus manos. Un viejo cuaderno de colegio. Allí guardó una sencilla flor silvestre de una de las paradas del tren de regreso a casa. Una flor  que mira y remira como si buscara algo escondido en ella. Una flor que le dio Peeta y a la que ella parece aferrarse. Como se aferró a su mano durante el desfile de las carrozas antes de iniciar los juegos.

domingo, 21 de septiembre de 2014

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM

Hola!!! Iniciamos hoy la segunda parte de la historia desde la mirada de Prim. Espero que les siga gustando, la disfruten y entren más aún en el corazón de Prim

Prólogo


--Háblame de Rue—

Me siento en la cama de mi hermana a su lado en nuestra habitación de lacasa que ocupamos en la Aldea de los Vencedores. Me acomodo a su lado. La he oído llorar en su sueño y vine a estar con ella.

Acomodo a Buttercup sobre el cobertor pegado a mí.



Katniss se despierta con lágrimas en los ojos. Ha soñado con ella. Ha reído con ella, se ha angustiado tratando de salvarla y ha llorado despidiéndola.

La pequeña niña morena de pelo enrulado ha estado desde que la conocimos muy presente entre nosotros. Cada vez que nos ponemos tristes por ella no tratamos de quitar su recuerdo, sino buscar los momentos que Katniss compartió con ella, que las tres hemos compartido. Es una manera simple, pero es la única que tenemos de volver a traerla un poquito con nosotros.


Por eso, cada vez que la pena y la angustia invaden el corazón de mi hermana por lo que pasó, me siento a su lado y le digo:

--Háblame de Rue—


domingo, 7 de septiembre de 2014

COLITA DE PATO (Desde el corazón de Prim) Epílogo de la primera parte

Espero que les haya gustado esta primera parte de la historia. Como también deseo que su continuación le s resulte igualmente atractiva y agradable... y desde ya MUCHISIMAS GRACIAS POR LEERLA!!!!!!

--¡¡Ya lo oigo, ya oigo el tren!!—grita de pronto alguien. Y mi corazón inicia un galope desenfrenado.


      Estamos en la estación de nuestro distrito esperando el tren que traerá de regreso a Katniss y a Peeta. Creo que todo el distrito está aquí, además de montones de periodistas que han ido llegando en los últimos días.



    Mamá, Gale, su madre y hermanos y yo estamos muy cerca del andén . Gale está callado. Me pregunto qué estará pasando por su cabeza. También me pregunto por qué Madge habrá insistido tanto en el hecho de que pase como nuestro primo. El padre  de Peeta está cerca de nosotros  con su esposa y los otros hijos. Se los nota muy felices aunque la señora parece algo distante de todo.

   También está el alcalde con su esposa y Madge. La señora es una mujer de aspecto algo enfermo. Cuando se encontró con mamá la abrazó por largo rato, llorando sin poderse contener. Su hija trataba de reconfortarla, lo mismo que mi mamá.


   El tren se detiene finalmente y las puertas se abren. Ahí están. Me lanzo como bala hacia ellos. Parece que los agentes de paz van a cerrarme el paso  pero uno de ellos es el pelirrojo así que aparta a sus compañeros como para dejarme el camino libre. Y vuelvo a sentir la fuerza del abrazo. El mismo que nos dimos aquella vez cuando mi hermana se fue a los juegos. En mi lugar. Por un momento siento que vuelvo a estar en el momento de despedirnos de Katniss. Y abro rápidamente los ojos para salir pronto de esa pesadilla. Abrazo también muy fuerte a Peeta, cuidando de no hacerlo trastabillar. Quiero decirle muchas cosas pero solo se me ocurre


--Tu tarta estaba preciosa y…-- Veo que entiende al instante a que me refiero pero no puedo seguir y vuelvo a abrazarlo con fuerza.


   Mamá y los padres de Peeta también los saludan. Gale y su familia también están cerca nuestro, aunque no han dejado que por el momento se acerquen más personas


--Aquí están tus primos para saludarte—se apresura a decir mamá con una voz extrañamente elevada de tono para ella.


      Katniss se muestra sorprendida por un momento pero capta enseguida ese mensaje. Se abrazan con Gale, su madre y los hermanitos


     Veo que luego Gale va a extenderle la mano a Peeta  a quien espera un momento que se separe de su padre tras un interminable abrazo


--Bienvenido a casa—le dice con voz firme y sincera y un apretón de manos.


     Madge saluda a ambos pero con mi hermana se dan un interminable abrazo. El alcalde les da el  discurso de bienvenida. A pesar de las palabras protocolares se lo nota realmente feliz.


    En un momento quedamos Katniss y Peeta tomados de las manos, mamá, los padres de él y yo y un periodista le pregunta qué le parecía Peeta como novio de Katniss. Mamá la mira por unos segundos y dice

--Peeta tiene todas las cualidades que un joven pueda tener… pero creo que Katniss es aún muy chica para tener novio—dice y le echa una mirada que pretende ser severa a Peeta pero que solo demuestra afecto y gratitud hacia él. Peeta pone una cara seria y simulando estar asustado se aparte un poco de Katniss

--Todos sonreímos al ver la actitud de Peeta, pero también observo a mi hermana y tiene una mirada de profunda gratitud hacia mamá pro lo que dijo


   Tal vez no todo lo malo haya terminado con los juegos. Tal vez no todo sea tan prometedoramente feliz como lo quieren demostrar. Puedo notar que entre Peeta y Katniss hay una distancia que no es física pero que les duele a ambos. En un momento tengo a ambos tomados de las manos, fuerte como si no quisiera dejarlos marchar nunca. Y siento que ellos me responden a eso de la misma manera, como si tal vez yo los estuviera uniendo. Siento que tal vez yo pueda  hacer algo por ellos, tengo que hacer lo que sea por ellos.


      Pero por el momento sólo trato de concentrarme en el hecho de que están los dos aquí. Y que puedo abrazarlos cuantas veces quiera.


FIN DE LA PRIMERA PARTE

LA HISTORIA CONTINUARÁ EN
COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM