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domingo, 19 de julio de 2015

COLITA DE PATO II. LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 20)

El bebé. ¡¡¡El bebé!!!

Recuerdo que cuando Clove estaba por matar a mi hermana Tresh se la sacó de encima. Enfurecido por que la chica del distrito dos se burlaba de Rue le dio un golpe con una enorme piedra. No puedo olvidarme de eso y de lo terrible de ese impacto. Incluso no puedo dejar de sentir pena de Clove al imaginar qué habrá sentido cuando la roca golpeó con fuerza su cabeza.
Creo que en este momento tengo una sensación semejante. Las palabras de Peeta fueron como si una enorme roca me golpeara con tanta fuerza que podría verme muerta aún antes del golpe.

Mamá balbucea algunas palabras pero casi todo el mundo se ha quedado mudo. Incluso el presentador que mira a Peeta sin saber cómo continuar. De pronto la gente en el capitolio empieza a gritar con desesperación. Escucho claramente que piden suspender los juegos, que no puede ir, que está embarazada, que deben proteger al bebé. Y en ese momento puedo darme cuenta lo que ha hecho Peeta.

Cómo pensar que Katniss podría estar embarazada si miles de  veces me ha dicho que no quiere tener hijos por miedo a que puedan ir a los juegos, de sus temores de acercarse aún más a Peeta. ¿Y ahora resulta que no sólo se han casado sino que también esperan un bebé?
Miro a mi alrededor y la única que parece saber lo qué está pasando es Delly. Claro. Ella conoce a Peeta desde pequeño y como yo se ha dado cuenta de lo que hizo. De lo que ha logrado. De qué manera ha protegido a mi hermana, Tal como lo había prometido.
Si la puntuación perfecta los había puesto en peligro, si el traje de novia convertido en sinsajo puso a mi hermana en el papel de una rival peligrosa para algunos, Peeta se ha encargado de destruir todo eso.
¿Podrían mandar a la arena a alguien tan querido para todo Panem como mi hermana estando embarazada? ¿Algún tributo se atrevería a atacarla o a matarla? ¿Qué honor podría darle eso? Peeta está protegiendo a Katniss aun antes de empezar los juegos.
Caesar despide a Peeta sin terminar la entrevista ante el griterío general. En la plaza del doce se escuchan algunas maldiciones e insultos contra el capitolio y los juegos.
Veo que Peeta va dónde Katniss y se abrazan. En el rostro de mi hermana hay una expresión de profunda gratitud  y reconocimiento. El de Peeta aparece surcado por abundantes lágrimas. Contrario a sus palabras ante Caesar  no tengo dudas que su llanto, su pena son plenamente auténticos. Tal vez también llore por el miedo a que lo del bebé nunca pueda ser más que una hermosa ilusión.
En un momento  el griterío en el Capitolio es infernal. De pronto todos los tributos, algunos con decisión, otros con un poco más de reticencia se toman las manos y todos juntos las alzan, provocando que el griterío sea aún más agudo. De pronto se corta la transmisión.
En la plaza hay bastante alteración. Veo que los agentes de paz están en posición de reprimir a la gente que ya no escatima insultos. Veo al padre de Madge cerca del jefe tratando de evitar una represión a la gente y a la vez tratando de que los pobladores se calmen.
Toda la gente gira hacia los agentes de paz. Creo que no hay intención de atacarlos pero sí de expresar su reclamo. El jefe de los agentes de paz recorre con una mirada carente de expresión los rostros de todos los presentes en la plaza. Veo a lo lejos al padre de Peeta en la misma actitud que los demás. En un momento la mirada del comandante Thread se cruza con la mía. Me observa un segundo. Pensando en mi hermana, pensando en Peeta, el Rue, mantengo su mirada. Y sonrío. Creo que me hace una leve inclinación con su cabeza antes de darse vuelta y ordenar a los agentes de paz retirarse del lugar.

La plaza tarda bastante en despejarse de gente. Delly y Madge se nos acerca un momento. También Sae. Hay poco pada decir pero como siempre sentimos su apoyo. También ce acerca el padre de Peeta. Mamá sigue muy confundida, creo que el panadero quiere decir algo pero no sabe cómo.
--Sabemos que Peeta lo dijo para salvar a Katniss--   Mamá y Sae me miran con sorpresa, no así el padre de Peeta y Delly.
--…entonces…-- empieza mamá.
--Fue su manera de protegerla y…-- el panadero se interrumpe aunque yo creo que quiere decir, que fue la manera de expresar un deseo muy profundo de Peeta.
La revelación parece tranquilizar algo a mamá. Caminamos un poco sin decir palabras pero todos juntos. Luego poco a poco cada uno va tomando la dirección a su casa.
Gale, su madre y hermanos están con nosotros al día siguiente cuando empezarán los juegos. No hubo ninguna orden de ir a la plaza, lo cual hemos tomado con alivio. Buttercup se sube a mi falda y ronronea amistosamente. Me mira constantemente y a veces camina sobre mis piernas. Debe estar tratando de sacarme de esta pesadilla también.
Luego de una interminable presentación de parte de la gente del Capitolio muestran las primeras imágenes de estos juegos
El lugar  es una especie de reloj formado por un círculo central y luego doce delgadas extensiones que terminan en otras tantas plataformas sobre las que supongo estarán los tributos.
En la costa hay un montón de armas y suministros pero todos en un mismo lugar, no estaban desparramados como en los anteriores juegos.
De pronto en cada plataforma empiezan a subir los tributos. Busco a Katniss con desesperación. Siento que mamá aprieta una de mis manos mientras que con la otra sobo el pelaje de Buttercup que parece compartir mi nerviosismo

El rostro de mi hermana parece muy alterado. Como cuando se despierta de una terrible pesadilla. Pienso que algo le pudo haber pasado un momento antes. Veo que Peeta está muy alejado de ella.
Creo que mi hermana se va recuperando de lo que parecía angustiarla. Contempla el panorama e incluso se agacha para  probar el sabor del agua. Supongo que tendrán que flotar hasta la tierra firme. Sé que mi hermana iba con mi papa a un lago hace varios años y me  contaron que era posible flotar sobre el agua si uno sabía moverse correctamente.

El conteo ya ha comenzado. Y mi corazón parece salirse de su pecho. Mis pensamientos son un torbellino acelerado por la angustia.

...6… 7… 8… Prim, debo salvar a Peeta a como dé lugar…

…11…12…13  … me presento voluntario…


...20… 21… 22 …una hermosa tarta adornada con prímulas glaceadas…

...34… 33… 32 casi todas mis pesadillas suelen ser sobre perderte así que desaparecen cuando te veo a mi lado

...19…18…17 quédate hasta que me duerma…

...14…13…12… ahora veo una prímula y me acuerdo de ti…


...11…10…9 si conocí a Rue.. la veo en mi hermana Prim..



...8…7…6  si no fuera por el bebé…

…5…4…3 … se lo diremos cuando regresen…

…2… no siento miedo, no siento miedo…

…2…1… quedate conmigo…


...0… siempre!!!!



miércoles, 24 de junio de 2015

COLITA DE PATOII: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 19)

                        Dedico este capítulo especialmente a VALE y espero que te anime!!!!!!!!


       Noto el arrepentimiento en los ojos de Gale por haber dicho esas palabras antes de un leve codazo de Madge pensando en que me afectarían esas palabras. Y vaya si lo hacen pero evito cualquier reacción porque no quiero que afecten a mamá  quien no las ha oído. Tampoco creo que es justo que cargar a Gale con un nuevo motivo par angustiarse, así que me trago lo que siento. Madge ayuda cuando comenta
--Seguramente muchos de los tributos querrán tenerlos de aliados—
--Esta vez su presentación debe haber sido perfecta—agrego recordando cuando en los juegos anteriores en los que mi hermana sacó un once Gale se mostraba preocupado por lo que pudiera faltarle para un puntaje perfecto.
Al día siguiente Gale y sus hermanos me acompañan al colegio. En el camino quedamos un poco apartados de Vick y Rory y veo que Gale quiere decirme algo. Seguro sobre lo de la noche anterior. Trato de adelantarme:
--Gale yo entiendo tu preocupación y tu miedo. Lo mismo que Madge con respeto al broche que le dio—
--El sinsajo—dice mirándome. Hace una pausa y luego sigue. –Prim, en  varios distritos la gente se está rebelando. Y el sinsajo es el símbolo. ¿Conoces su historia?—
Creo que algo sé pero prefiero que él me lo cuente así que giro negativamente la cabeza

--En los días oscuros el Capitolio había creado unas aves llamadas charlajos que escuchaban y repetían todo. Pero claro los rebeldes comentaban informaciones falsas por lo cual fueron descartados y abandonados para que murieran. Pero se cruzaron con los  sinsontes y hoy son las aves que conoces.—
--Pero… y eso en qué puede afectar a mi hermana,  qué tiene que ver el sinsajo con la idea de ver a Katniss como un ejemplo de alguien que se opone …--
Es que eso ha sido el sinsajo,  Prim. Han sobrevivido, se han unido a otros y han logrado vencer la condena a muerte que el Capitolio les había hecho ya que no le servían a sus propósitos.—
--Entonces Katniss y Peeta podrán sobrevivir como los sinsajos—le digo tratando de que mi voz no se quiebre.
Gale me abraza, sus hermanos se acercan y así llegamos hasta la escuela.
Las entrevistas previas al inicio de los juegos parecen ser más obligatorias aún de asistencia que lo anterior. Los agentes de paz se encargan desde 24 horas antes de ir proclamándolo por todo el distrito incluso nos insisten sobre eso en la escuela.  E insisten en que salvo casos excepcionales deberán estar en la plaza del distrito 12.

Los de los distritos uno y dos parecen felices y agradecidos del volver a la arena. Pero eso no pasa con los del tres, sobretodo el varón llamado Beete. Plantea algo sobre la legitimidad de esos juegos.
Luego sube la anciana del distrito cuatro. Poco puede hablar así que Caesar es quien lleva los comentarios ante la asistencia y sonrisa de la mujer llamada Mags
Luego llega el turno a Finnick Odair. El joven rubio del distrito cuatro le dice a Caesar que escribió algo dedicado a su único y verdadero amor. Su vos parece vacilar cuando lee:

--Si me extrañas
mira el mar,
saldré un día
del azul inmenso.
Seré el escudo de tus miedos.
Y el sabor de tus labios
Estará siempre en los míos.—
Se hace un profundo silencio por un instante y luego la gente empieza a gritar. Realmente han sido palabras muy hermosas. Algo me dice que están dirigidas a la muchacha de su distrito por la cual la anciana Mags se presentó voluntaria.


Los siguientes tributos expresan de alguna u otra manera su disconformidad por la decisión de estos juegos. La mujer del siete incluso plantea que deberían suspenderse, critica abiertamente a la decisión del Capitolio como que no cumplió con algo que había prometido de antemano.
Ya parece que mucha gente del capitolio no está tan entusiasmada con estos juegos. En la plaza  la gente murmura cada vez más alto. Hay montones de agentes de paz. Pero se produce un silencio profundo cuando mi hermana aparece.
Una mezcla de furia, dolor, lástima y angustia me sube del corazón cuando la veo. Está vestida de novia. La boda que nunca irá a realizarse pienso por un momento. Madge, Gale y Delly están cerca nuestro y murmuran la crueldad de este vestido.

Caesar se lo elogia y resulta ser que es el vestido que iba a usar en la boda en el Capitolio ya que fue elegido por el presidente Snow en persona.
La gente está expresando su disconformidad más ruidosamente. Creo que los agentes de paz están preparándose para reprimir. En un momento parece que El presentador le pide a mi hermana que gire. El vestido parece pesarle demasiado a mi hermana, sin embargo comienza a dar suavemente algunos giros.

De pronto las llamas comienzan a envolverla, poco a poco el vestido blanco va desapareciendo para dar lugar a un traje que parece ser hecho de diminutas plumas. Se siente el ruido de las perlas del vestido caer al suelo. Finalmente mi hermana levanta los brazos que tienen lo que parecen mangas muy amplias.
--Son alas—siento que dice Madge.
La gente comienza a gritar con euforia al ver el resultado. Mi hermana ahora e s un sinsajo con todo lo que eso significa. LA gente parece haber enloquecido en el Capitolio también  y Caesar ha quedado sin palabras-

A mi mente vienen las palabras de Madge preocupada por lo que significó el broche con el sinsajo que le dio a mi hermana y lo que simbolizaba. Y lo que dijo Gale con los 12 puntos obtenidos. Sin dudas mi hermana hoy es un símbolo. Pero eso me angustia. Van a querer destruirla más ahora. No quiero que Katniss sufra más. Sé que debería ser valiente por ella y por Rue pero en este momento creo que sólo puedo en pensar en llorar por la situación de Katniss.
El ambiente en la plaza parece cada vez más tenso. Miro alrededor y el jefe de los agentes de paz parece preparado para ordenar algo que no puede ser otra cosa que caer sobre la gente del distrito. Hasta que Peeta aparece.
Verlo me hace sentir mejor. Él puede hacer algo para salvarla o ayudar en su situación.
            Lleva un elegante traje blanco con guantes y todo.
Al principio la charla parece de dos amigos. Peeta hace bromas y todo. Por un momento siento hasta cierta bronca hacia él ya que no dice nada para ayudar a mi hermana. No sé por qué espero algo salvador de su parte cuando tal vez no pueda hacerlo por más que quisiera. Pero en este momento sólo él puede hacer algo para cuidarla y protegerla.
En un momento Caesar le comenta de la pena de no haber podido concretar la boda. El rostro de Peeta cambia pro un momento y parece haber encontrado un momento para decir algo que ya esperaba.
Le pregunta al presentador si piensa que la gente que los ve podría guardar un secreto.
Es inevitable sonríer a pesar de la situación en que estamos. Y Peeta cuenta que él y Katniss ya están casados, que fue algo secreto y que ni su familia lo sabe.
Lo hizo. Peeta lo hizo. Le quitó ya al Capitolio haber impedido la boda pro los juegos. Sé que es un invento de Peeta. Todos en el distrito 12 se miran sorprendidos incluso mamá, pero yo me doy cuenta de que es una estrategia de Peeta.
Hay fuertes exclamaciones en el Capitolio de aliento para Peeta. Él sigue comentando lo de la boda aunque aclara que de haber sabido de los juegos no lo habrían hecho.

Cesar parece no entender bien por qué. De pronto el tono de Peeta parece tomar un tono de enojo.
--No lo habríamos hecho de haberlo sabido Caesar—
--Al menos pudieron disfrutar de un tiempo—le responde el presentador. Esos pocos meses estando juntos…
Peeta vacila un momento, se produce un largo silencio hasta que dice:
--Yo habría pensado lo mismo Caesar, si no fuera por…—se interrumpe por un momento que parece eterno y finalmente  dice:

--..si no fuera por el bebé--


miércoles, 10 de junio de 2015

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 18)

Pasamos los primeros días sin ellos con la misma sensación de pérdida que en los juegos anteriores. Gale y sus hermanos me siguen acompañando a la escuela. Lo noto triste pero a la vez con una furia mal disimulada por la situación.
Los agentes de paz aparecen no bien se agrupan pro un momento más de tres personas. Creo que incluso me han seguido cuando he ido a la panadería a llevarle quesitos al panadero. Bueno más que por intercambiar quesos por pan es para verlo, claro.
Siempre salgo animada de ver al padre de Peeta. Se lo ve tranquilo y como si supiera que no todo está perdido.
También me anima mucho Sae. Los agentes de paz incendiaron el quemador pero ella se las arregla igual para preparar sopas en su humilde casa y logra arreglárselas de una manera u otra. Siempre la veo acompañada de su nietita quien parece vivir en su propio mundo.

En la escuela los maestros deben hacer obligatoriamente alusiones a los juegos. Incluso a veces hay agentes de paz presentes. Pero se limitan a decir lo menos posibles sin preocuparse en ocultar el profundo desagrado que sienten por la situación que estamos viviendo.
Mamá se nota muy decaída y triste pero fuerte y sin señales de rendirse. Como yo, ella se refugia en las curaciones. Aliviar a alguien enfermo o lastimado nos alivia a nosotras también. Y cuando vemos que alguien ya no tiene posibilidades al menos tratamos de que pase esos últimos instantes de la manera más confortable posible dentro de su sufrimiento. A veces nos hemos limitado a acompañar los últimos momentos de una persona tomando su mano y teniéndola apretada hasta el momento de su partida definitiva.
Previo al día de las carrozas Madge ha venido a nuestra casa. Mamá justo había ido a atender a una anciana muy enferma y me dejó preparando unos brebajes. La noté como si quisiera contar algo pero sin saber cómo empezar.
Pero poco a poco me fue contando cosas que ya sabía con respecto al broche de Katniss con la figura del sinsajo.
--Mi hermana te aprecia mucho Madge-- le digo –tu regalo hizo que mucha gente identifique a mi hermana con él—

--Eso es lo que me preocupa Prim—vaci
la un momento y sigue –Papá me dijo que hay levantamientos en varios distritos, que tienen como símbolo a ese sinsajo—Madge calla y baja la cabeza
--Temo que por mi culpa Katniss sufra—
--Ese distintivo hizo que Rue confiara en ella, ¿te acuerdas verdad?—le digo.
Madge no me dice nada y suspira. Creo que al menos la he aliviado un poco. Entiendo perfectamente lo que me dice y creo que tiene que ver con el hecho de que Katniss haya tenido que ir nuevamente a los juegos.
No puedo sentir rencor hacia Madge por eso, para nada. Gracias a Katniss estoy viva, pero ahora veo que Katniss es importante no sólo para mí sino para todas las personas que se están dando cuenta de que hay algo más fuerte que el miedo: la esperanza.
Antes de irse me comunica las recomendaciones de su padre de que andemos con cuidado. Dice que se siente agobiado por la situación.
Todos debemos ir a la plaza para determinadas transmisiones tales como el desfile, el puntaje y la entrevista final antes de los juegos. Desde dos días antes los agentes de paz recorren el distrito anunciando la obligatoriedad de asistir a la plaza.
En el día del desfile mamá y yo salimos. Poco a poco se nos van acercando más personas que se dirigen también a observar el desfile. Y noto algo. No es que justo nos cruzamos con ellos. No. Nos esperan. Veo que casi todos estaban esperando el lugar donde pasaríamos como para sumarse a nosotros. Tal vez es un amanera de poder estar todos juntos sin que vengan los agentes a disolver el grupo como lo suelen hacer, total ahora simplemente estamos cumpliendo la orden de ir a l a plaza todos.
Una vez allí a los pocos minutos Gale y su familia y Madge se nos acercan.
--Deberías estar con tu padre—le dice Gale en tono suave, no vaya a ser que se moleste contigo por estar acá—
Madge le sonríe y le responde amablemente:
--Papá sabe bien donde estoy—
Empieza la transmisión con los clásicos aburridos discursos de siempre. Esta vez se resalta el desarrollo del vasallaje de los venticinco, del significado de los juegos, etc, etc. La presencia de agentes de paz es agobiante. Parece que estuvieran esperando la más mínima excusa como para entrar a los palos con todo el mundo.
Por fin se inicia el desfile. Los de los dos primeros distritos parecen estar en una fiesta.  Me impresiona la mujer del distrito dos ya que sonríe y muestra sus dientes limados en punta lo que le da un aspecto de animal salvaje y feroz. Los del tres están adornados con unas lucecitas que parpadean dando un efecto muy colorido. El hombre parece callado y pensativo pero la mujer algo divertida.
Presto especial atención al carro del cuatro. Allí va el hombre llamado Finnick, llevando en su mano una lanza que termina en tres puntas. A su lado la anciana que se presentó voluntaria pro la otra muchacha. Parece débil y no muy segura sobre ese carro, pero noto que Finnick está muy atento a ella, incluso en un momento la tiene tomada de la mano. No puedo dejar de olvidarme de cuando en los anteriores Peeta le tomaba la mano a Katniss.

Los del distrito seis están muy pintados, y como siempre sus miradas perdidas y sus cuerpos enflaquecidos. Siento pena por ellos.
Los demás no parecen ofrecer nada nuevo. Sería gracioso en otra ocasión el traje de los del distrito siete, parecen disfrazados de árboles. Durante la pasada del distrito nueve ya se empiezan a oir gritos. Mi corazón se acelera atropelladamente porque me imagino que puede ser por Katniss y Peeta. Hasta que aparecen.

La plaza, hasta ese momento silenciosa, empieza a hacer oír algunas exclamaciones y aplausos. Mi hermana y Peeta parecen dos brasas encendidas, el efecto es increíble. Realmente parecen dos carbones encendidos. Cuando la cámara se acerca el maquillaje de mi hermana muestra unos ojos alargados y feroces. Sí feroces. No realizan ningún gesto hacia la multitud, pero tampoco bajan la vista.
Ha sido un sacudón anímico verlos así. No parecen estar en inferioridad de condiciones frente a los otros, todo lo contrario. Mi hermana parecía un ser poderoso, por su mirada parecía más mortífera que la chica de los dientes limados en punta. Pero a la vez por un momento pienso también que pasará si el destino la pone frente a Mags, o Finnick,  o la mujer que dejó a sus tres hijos en el distrito.
De ´pronto de apagan las pantallas y a los gritos los agentes de paz ordenan que despejemos la plaza. Para evitar inconvenientes todo el mundo evita ir en grupos demasiado numerosos. Madge nos acompaña un buen trecho antes de regresar.
Debemos repetir ese camino dos días después cuando se comunicarán los puntajes obtenidos en las pruebas. Si bien son importantes en cuanto a los patrocinadores que puedan llegar a tener sé que en ese aspecto Katniss y Peeta deben ser de los más populares en Panem.
Gale me ha comentado que por ahí pueden hacer alianzas. En los primeros en que pienso son Mags y Finnick. Pero en algún momento sólo podrá quedar uno. ¿Y si nuevamente llegaran Katniss y Peeta? ¿Y si llegan a buscar una manera en que uno llegue a matar al otro? Me angustia pensar que eso sería algo peor que la propia muerte tanto para Katniss como para Peeta.
Comienzan a anunciar los puntajes. Los del uno y dos no bajan de los diez puntos. Seis y cinco para los del tres. Un diez para Finnick y un cuatro para Mags. Cuatro también para los del distrito seis. Un nueve para la chica del siete.
Katniss y Peeta del distrito 12. Doce. Por un momento creo que repitieron el numero del distrito pero no. Han sacado doce puntos. Lo máximo. Son quienes han obtenido una puntuación perfecta.

No dejo de olvidar en que situación y ante qué circunstancias se van a enfrentar pero veo que están dando pelea y de la fuerte. A lo lejos distingo al panadero con un aleve sonrisa y recibiendo algún comentario de las personas que lo rodean.
A mi lado siento que Madge  habla con  Gale quien lejos de mostrarse satisfecho  o aliviado muestra profundamente fruncido su entrecejo.
--Los marcaron con eso—dice finalmente Gale.
MAdge lo mira sin entender bien sus palabras. –¿Los marcaron para qué?— le pregunta
--Para que todos traten de matarlos primero—responde Gale con los puños apretados y los ojos llenos de furia.

martes, 19 de mayo de 2015

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 17)

Poco antes de llegar a casa toda la coraza que me había armado este último tiempo se derrumba y no puedo controlar primero las lágrimas y luego un llanto incontrolable. Me abrazo fuerte a mamá.

Ahora siento que puedo no volver a ver a mi hermana ni a Peeta. No sé si es temor, angustia, o rabia. Galenos había acompañado hasta la casa y el también me abraza y trata de consolarme aunque me imagino lo qué el debe estar sintiendo también. Al entrar en casa Buttercup viene desesperado hacia mí ya que me ha sentido llorar. Lo alzo y abrazo.
Trato de calmarme pro que sé que también así angustio a mamá y a Gale. Y además porque no me gustaría que Katniss ni Peeta me vieran así, sino tratando de salir adelante y no rendirme ante cualquier cosa que pueda pasar.
Mamá sí que se muestra fuerte. La noto bien consciente de lo que estamos viviendo, está destrozada lo sé, pero se las arregla para seguir adelante. Creo que no se olvida lo que le había prometido a Katniss cuando fue por primera vez a los juegos. A veces hasta me preocupa que por querer ser tan fuerte se trague todo y termine estallando de alguna manera.
Pasados un par de días de la partida de mi hermana y de Peeta, le tomé las manos y me quedé mirándola fijamente como invitándola a que pudiera descargar su angustia, aunque sea llorando o gritando como a veces lo hice yo.
--Es triste que te termines acostumbrando a la pena—me dice en un momento. –Creo que siempre hemos vivido esto, de uno u otro modo—continúa.
--Nos han quitado a Katniss dos veces—digo sintiendo como si en mi corazón hubiera espinas.
--Nos vienen quitando desde hace mucho… desde que se llevaron a Maysilee—agrega ella.  La miro porque me suena ese nombre aunque no recuerdo bien.
--La hermana de la mama de Madge—responde mamá a la pregunta de mis ojos. Era la menor de los Donner y mi mejor amiga—hace una pausa—cuando la eligieron me pidió que cuidara de su canario.—

Empiezo a pensar en los constantes dolores de cabeza de la mamà de Madge. Tal vez en un momento habrá sentido que tendría que  haberse presentado de voluntaria como Katniss lo hizo conmigo. Y esa pena la atormente todavía.
Mamá continúa. –Fue el año que ganó Haymitch. Maysilee aprendió bastante en los entrenamientos, usaba una cerbatana e incluso le salvó la vida a Haymitch en una ocasión—
--¿Se aliaron?—pregunto.
--Por un tiempo sí, luego cada uno siguió su camino. Cuando ella murió Haymitch estuvo a su lado—concluye mamá.

Pienso que también eso debería haberlo afectado a Haymitch pero como a mamá parece haberla aliviado contarme eso decido no seguir con el tema.
            Comenzamos a prestar un poco más de atención a los tributos que competirán este año, sea por resignación, sea por lo que sea no vamos  a quedarnos llorando esperando al destino.
            Los del distrito 1 parecen salidos de una fiesta, se los ve jóvenes y elegantes. Están sonriendo como si precisamente fueran elegidos para un evento de ese tipo. Me entero de que son hermanos y que han ganado los juegos en dos años consecutivos. Van tal vez a la muerte, quizás uno deba matar al otro… por un instante me imagino la posibilidad de estar en la arena con mi hermana. Moriríamos las dos seguramente… yo sin saber defenderme y Katniss seguramente tratando de protegerme a mí descuidando su propia seguridad.

Los del dos están igualmente eufóricos por ir a los juegos pero sin embargo parecen aún mucho más feroces que los del distrito anterior. Parecen estar ansiosos por empezar a matar a sus contrincantes, y hasta matarse ellos mismos. Viene a mi mente el momento en que Clove quería matar cruelmente a mi hermana.

Los del distrito tres parecen simpáticos en cambio. No se lso nota asustados ni molestos eso sí pero tiene una expresión de que estuvieran pensando en otra cosa y como si ese momento tan terrible en que deben volver a los juegos no pudiera sacarlo de sus otros pensamientos.

No puedo evitar una exclamación cuando aparecen los del distrito cuatro. Primero muestran el mar, esa hermosa superficie azul que tanto me ha llamado la atención. Veo que hay dos mujeres, una muy joven y una muy pero muy anciana entre las mujeres y varón solo está ese muchacho rubio y de ojos verdes al que he visto en varias entrevistas; Finnick Odair.

La que saca los papeles nombra en primer lugar a Annie Cresta. La chica parece no estar en todos sus cabales por que sale caminando hacia el estrado sin saber muy bien donde va. Por un momento la imagen enfoca a Finnick que parece querer sacarse a los guardias de encima y correr hacia la muchacha porque se nota una profunda desesperación en su cara, pero la anciana que ni siquiera parece que puede hablar levanta la mano y creo que es su manera de ofrecerse voluntaria. En su camino abraza a la muchacha llamada Annie que sigue sin estar del todo ubicada con lo que sucede. Cuando el papel con el nombre de Finnick sale de la urna él se dirige al estrado donde está la anciana (informan que su nombre es Mags) y la abraza con fuerza. Me parece que es como si le agradeciera que se pusiera en lugar de la muchacha, tal vez sea algo de él.

Ese abrazo me hace recordar al que nos dimos con mi hermana cuando debió ir a los juegos anteriores, y al que nos dimos cuando volvió. No dudo que los hermanos del distrito uno serían capaces de matarse a pesar de ser hermanos, o los del dos más aún. Pero eso nunca sucedería con Mags y Finnick. No puedo explicar por qué pero la presencia de Finnick y Mags hace que me sienta bien por mi hermana, como si ellos pudieran en algún momento llegar a protegerla.

Me llaman la atención los del distrito seis. Tienen una expresión muy extraña y se los nota delgados y con la piel muy amarilla y colgándoles. Mamá me explica que seguramente consumen drogas. Ese habrá sido seguramente la secuela que los juegos dejaron en ellos. Aparecen como maquillados pero de un modo extraño pero muy lindo en cuanto a la combinación de colores. En el estrado tanto el hombre como la mujer parecen más interesados en los diseños que cada uno tiene dibujado en el cuerpo que en otra cosa.

En el siete aparece otra mujer que he visto en reportajes. Creo que se llama Johanna. Sube al estrado como enfurecida incluso parece insultar a alguien. Parece fiera y dispuesta a comerse crudo a cualquiera pero puedo notar que en sus ojos no aparece esa especie de llama asesina que si puedo ver en los tributos de los primeros distritos

Lo que sucede en el distrito ocho hace que me olvide de mi propia angustia. La mujer elegida sube al escenario tratando de soltarse  sin ganas del abrazo de tres pequeños que parecen ser sus hijos. Por un momento me veo en ellos cuando Katniss se había ofrecido por mí y yo no quería dejarla ir. También pienso en los hermanitos pequeños de Rue cuando la vieron dirigirse al estrado del distrito 11. Alguien sostiene a los pequeños mientras la mujer llamada Cecelia sube al estrado. Se la nota haciendo un enorme esfuerzo para no llorar.

En el distrito once sube una mujer de cierta edad y un hombre también algo mayor al que le falta un brazo. Sus rostros parecen bastante inexpresivos.

Nos han quitado a Katniss dos veces. Por momentos pienso en la burlona preocupación del jefe de los agentes de paz sobre si habíamos hablado con Katniss y Peeta. Y  la respuesta de su padre.

         Y pensando en esa respuesta siento que estamos muy lejos de sentirnos derrotados todavía.

martes, 5 de mayo de 2015

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 16)

A la mañana del día siguiente la emoción y felicidad vividas en mi cumpleaños choca con la otra realidad En pocos días será la cosecha. Como siempre Peeta viene temprano a casa con el pan. En un momento sólo puedo pensar en él y en su padre viendo una prímula y pensando en mí. Me alivia ver que esos recuerdos tan lindos son tan fuertes como los malos que nos persiguen.

Los días van pasando más aceleradamente de lo que desearíamos. Por televisión nos llenan con programas referidos a los nuevos juegos. No me interesan, no obstante a veces le he prestado atención a la presentación de los tributos ya que recuerdo algunos de los juegos pasados cuando le hacían reportajes. Tal vez debería verlos como las personas a los que Katniss y Peeta (o Haymitch) deberán enfrentarse para sobrevivir, pero sólo puedo ver a otras personas tan víctimas como ellos.

Katniss ha duplicado su cantidad de consejos acerca de cómo deberemos seguir luego que ella vaya a los juegos.  Creo que el preocupa que podamos perder la casa en la aldea de los vencedores, cómo si eso pudiera importarnos en realidad. Creo que ella nota que he madurado y no soy ya la niñita asustada del año pasado. Gale y Hazelle nos han insistido en que ellos velarán también por nosotras.  Y también está Peeta.

Creo que mi hermana tiene la esperanza de que el hijo del panadero no sea quien la acompañe a los juegos. Cuando a veces hablo con él parece no cansarse de repetirme que el va a lograr salvar a Katniss, habla siempre como si no hubiera posibilidad de que no sea él a quien le toque ir a la nueva arena. Cuando le menciono la posibilidad de que tal vez él no sea el que vaya la angustia se apodera de pronto de su rostro como si no pudiera concebir otra posibilidad que no sea acompañar a Katniss. Como lo ha hecho desde que eran niños.

Y así llegamos al día previo de la cosecha. Mamá y yo hemos tratado de actuar como si no estuviera ocurriendo nada fuera de lo común para evitar en parte la angustia de Katniss y la nuestra propia. Ese último día Peeta se quedó con nosotros hasta pasada la cena. Cuando se retiró a su casa mamá me sugirió llevarle algo de comer a Haymitch aunque más que nada creo que para que viera una cara amistosa antes del día tan odiado.

Golpeo la puerta y entro. Estaba sentado mirando sin ver un programa desde el Capitolio. Lo saludo y le digo que mi mama le mandaba algo de comida caliente de lo que habíamos cenado. Sonríe.

En un momento parece nublarse su vista y me dice con vos triste:

--¡Tú también vas a pedirme que me presente por Peeta? Ya le dije a tu hermana que voy a hacerlo—

Me da una profunda pena por él. Volver al lugar al que siempre ha regresado en estos veinticinco años a través de sus pesadillas.

--Mamá y yo sabemos que cuidó de Katniss en los juegos y sabemos también que lo va a hacer ahora en el lugar que le toque—le digo antes de regresar a mi casa.

Katniss y yo pasamos casi toda la noche sin dormir pero tampoco hablamos mucho. Buttercup pasa de una cama a la otra. Inciamos el día como siempre. Peeta viene a desayunar con nosotras y trae pan. Luego pasan a buscar a Haymitch y todos nos dirigimos hacia la plaza.

Ellos tres parecen querer mostrar ya de antemano que serán un equipo y que están peleando juntos desde el momento del anuncio del nuevo vasallaje.

Vamos caminando lentamente hacia la plaza. Muchas personas se nos acercan. No nos dicen nada pero simplemente se ponen a nuestro lado y son cada vez más. Es una manera de decirnos que están con nosotros, como siempre lo han hecho.

Gale y su familia se suman al grupo. Llegados a la plaza ellos deben ir a un lugar especial. Nos separamos pensando en que más tarde llegará el inevitable momento de la despedida

Es triste ver en un lugar sola a Katniss y en el otro a Peeta y a Haymitch. Hay montones de agentes de paz.  Parece que han llegado aún más en estos últimos días. El padre de Madge está en el estrado. Se lo nota más abatido que nunca. Effie vestida muy colorida como siempre no puede ocultar en sus palabras que siente una profunda pena por lo que está sucediendo.

Ella trata de mantener el tono jovial  y distendido pero no puede. Cuando mete la mano en la urna para sacar el único papel que contiene con el nombre de mi hermana vacila. Y la misma vacilación mas una profunda penase nota en su voz al pronunciar el nombre de Katniss Everdeen. Mamá me aprieta los hombros. Por un momento siento no poder haber tenido la oportunidad de presentarme en lugar de mi hermana, cómo ella lo hizo ya conmigo. O tal vez no me llegara a animar a hacerlo. Ese pensamiento aumenta aún más mi angustia.

Ahora es el turno de los varones. Se nota mucha ansiedad en los rostros de Katniss y de Peeta, aunque Haymitch se muestra entre resignado y desinteresado. Effie saca el papel y lee: --Haymitch Abernathy—

Puedo ver en un instante como se transforma el rostro de mi hermana presa de la angustia, un instante antes de que Peeta de un paso adelante y diga:

--Me presento voluntario—

Creo que por un momento Haymitch trata de impedir que Peeta vaya al estrado. El hijo del panadero lo mira fijamente y entonces le permite pasar. Al subir mira a mi hermana y la toma de la mano.

Mi sensación es rara. Mi hermana habría ido de todas maneras a los juegos. Entonces tal vez hubiera tenido que desear que Peeta no fuera

Siento una profunda pena por él y por mi hermana porque sé que no es lo que ella quería, pero por otro lado no puedo dejar de sentir una relación parecida al alivio el saber que Peeta va a estar con Katniss.

Vamos hacia el edificio del alcalde para poder despedirnos de Katniss y Peeta. Su padre se suma a nosotros. Pasa el tiempo  pero nadie sale a conducirnos´.

Madge nos acompaña y se ofrece a ir a averiguar con su papá porque es que no nos llaman. Al rato sale con su padre que parece profundamente preocupado. Se acerca a nosotros y cuando va a decirnos algo aparece rápidamente el jefe de los agentes de paz para anunciarnos que por decisión del Capitolio no habría despedida de los tributos de este año con sus familiares.

No nos queda otra que irnos resignados. Pero ya dándoles la espalda a los agentes de paz sentimos que el jefe dice algo:

--Me imagino que les habrán dicho todo lo que necesitaban--

Mamá y yo y creo que varios más lo  miramos con cierta extrañeza

--A ellos. Bueno ya no tendrán posibilidad si quedó algo pendiente—agrega sonriendo

Yo lo miro. Por un momento solo un momento siento miedo. Pero veo que lentamente se van acercando a nosotros otros habitantes del distrito. Ahora la furia empieza a empujar al miedo hacia afuera de mí. Aprieto los puños, creo que en este momento nada me importa. Me veo a mí siendo sorteada para los juegos, veo morir mil veces a mi hermana. Veo a Rue atravesada por la lanza. Veo a Peeta agonizando y a las pesadillas que nunca nos abandonarán. Esto es injusto. Extremadamente injusto

Veo que Gale está también a punto de reaccionar hasta que el padre de Peeta se pone adelante y mirando al jefe de los agentes de paz le dice tranquilamente:

--No se preocupe. Siempre quedan cosas pendientes por hablar. Pero se las diremos cuando regresen. Como lo hicieron el año pasado— Luego lo saluda con una leve inclinación de su cabeza.

Su sonrisa se borra de sus labios. No dejamos de mirarlo por un instante. No sé si será pro que la respuesta lo ha dejado sin reacción, o por la presencia de las cámaras tomando cada momento de lo que sucede, pero el jefe está por abrir la boca aunque sólo sonríe de manera no tan sobradora como cuando nos dijo lo anterior y se retira con sus agentes.

No siento el temor de la vez anterior, como si esta vez fiera diferente. Sé que ahora no voy a quedarme llorando. Por mi hermana, por Peeta. Por Rue.

No me he despedido de ellos. Es verdad. O tal vez lo hay ahecho desde el momento en que salieron sus nombres tal vez. No pude pedirle que luchara pro volver aunque sé que antes que eso esta vez luchará por otra cosa. Peeta sí. Él hará lo mismo que en los juegos anteriores. Proteger a Katniss.


Ambos darán todo para protegerse el uno al otro. Y ante eso es imposible no ver una esperanza.