sábado, 26 de julio de 2014

COLITA DE PATO (Desde el corazón de Prim) XXXII

      Por un tiempo que me parece eterno Cato retrocede lentamente  y de la misma manera lo siguen los mutos que parecen rodearlo de manera que siga un camino determinado: precisamente hacia la cornucopia, hacia donde están Katniss y Peeta. Finalmente Cato arroja su lanza contra los mutos sin herir a ninguno y se lanza en una rápida carrera hacia la cornucopia, aunque yo creo que lo que pretende es huir de esas monstruosas fieras.


         A orillas del lago Katniss y Peeta siguen escuchando la melodía de Rue en una armonía bellísima entonada por los sinsajos.  Yo me siento como en mis pesadillas queriéndoles gritar del peligro que se avecina pero sin poder emitir sonido alguno. Pero así como los sinsajos les trajeron ese recuerdo de Rue  también parecen advertirles del peligro ya que la esa dulce melodía es transformada en unos chillidos que parecen advertir de un grave peligro.


       Katniss rápidamente coloca una flecha en su arco cuando ya Cato aparece corriendo  hacia ellos. Mi hermana le dispara pero la flecha rebota en la ropa que tiene puesta Cato y que le mandaron del Capitolio. No parece detenerse en la carrera así que prácticamente atropella a mi hermana y a Peeta para huir y trepar encima de la Cornucopia.


       Al ver aparecer a los mutos mi hermana y Peeta salen corriendo también, claro que Peeta tiene dificultades por su pierna herida. Peeta le grita a ella que se aleje, que se salve. Sorpresivamente para mí Katniss comienza a trepar la cornucopia sin ayudar a Peeta, pero pronto puedo darme cuenta que busca un mejor lugar para dispararle a esos mutos


      Gale llega a casa. No hace falta que diga nada. Este sin dudas es el momento decisivo, donde la esperanza y la angustia se mezclan. Gale siente que debe estar con nosotras, digo físicamente porque de un modo u otro desde que Katniss tomó mi lugar siempre estuvo cerca de mama y de mí. O tal vez estando en su casa sienta él que está más cerca de Katniss y … lo que sea su presencia nos reconforta mucho a mamá y a mí.


       Katniss le dispara a un par de esas bestias que estaban por alcanzar a Peeta, pero tiene a uno de ellos casi encima y le  agarra una pierna. Con un supremo esfuerzo Peeta le clava el cuchillo y el monstruo lo suelta. Pero le ha dejado una herida a Peeta en la pantorrilla. Mi hermana se apresura a ayudar a Peeta a subir a la Cornucopia.


       Cato sigue sobre la cornucopia jadeando… me pregunto qué pasará, tal vez se llegue a aliar con Katniss y Peeta. Mi hermana y el hijo del panadero creo que descubrieron lo mismo que yo con respecto a los mutos. Pero en mi caso me ha tranquilizado la explicación que dieron los presentadores de caracterizar a los mutos como los tributos muertos. A pesar de todo el peligro que significa eso al menos me alivia saber que no hay nada de Rue en esa especie del lobo con el numero 12.


      Un grito de mamá me sobresalta incluso antes de ver lo que pasa. Cato se abalanzó sobre Peeta y lo tiene agarrado del cuello. Mi hermana tiene el arco con una flecha apuntándole.


--Tírale – me sorprendo oírme decir eso.


--No puede – dice Gale, si Cato cae va a arrastrar a Peeta.


     Cato parece apretar más el cuello de Peeta. En un momento con mucho esfuerzo con su mano traza una pequeña marca con sangre en la mano de Cato. Tardo en entender que significa;  Cato también por un momento. Cuando se da cuenta una flecha de Katniss se clava en su mano a milímetros del cuello de Peeta. El tributo del 2 lo suelta dando un grito lo cual le permite a Peeta liberarse y empujarlo hacia abajo. Casi cae él también, pero mi hermana logra sostenerlo.


     Por televisión repiten como diez veces la flecha partiendo del arco de mi hermana hasta clavarse en la mano de Cato. Luego muestran su caída y el ataque de los mutos. Logra defenderse por unos momentos gracias  a la ropa blindada que tiene pero los animales son muchos y consiguen derribarlo.


    Al principio hiere a un par de esas bestias y trata de escapar corriendo alrededor de la cornucopia. Por un lado no puedo dejar de sentir pena por él. Nadie aún en mi casa ha efectuado alguna expresión de júbilo . Parece que es inminente, no me imagino que pueda pasar ahora que pueda complicar el regreso de Peeta y KAtniss pero algo dentro de mí me dice que aún pueden haber dificultades


    Hay algo que no nos convence todavía tal vez es que pasa lo que tanto hemos deseado y como que no podemos convencernos todavía


     Katniss le venda la pierna a Peeta donde uno de los mutos llegó a morderlo, como sangra mucho debe hacerle un torniquete y para eso utiliza una flecha para retorcer la tela y que eso apriete más. Parece que hace mucho frío  y Peeta cubre a mi hermana con su chaqueta, quedando los dos abrigados por ella. Los gritos de angustia y dolor de Cato los están afectando mucho.


    Peeta parece cada vez más débil. Creo que no van a parar los juegos hasta que Cato muera de una vez. Katniss le grita con desesperación que no se duerma. Gale también parece angustiado por la situación.


     eeta no va a poder resistir mucho más creo. Su palidez es extrema. Creo que por momentos quiere dejarse vencer.


--Vamos, aguanta un poco mas—dice Gale. –Maldita sea que muera de una buena vez y que los saquen—agrega refiriéndose a la situación de Cato.


       Cerca del amanecer KAtniss decide poner fin a la agonía del tributo del distrito dos. Con mucho cuidado saca la flecha con que le hizo el torniquete a Peeta y le realiza un certero disparo
No se notan muchos gestos en el distrito 2 que es lo que muestra ahora la pantalla del televisor. Algunos bajan la cabeza  resignándose pero también creo que aliviados de que su tributo ya no sufre más. Yo también siento alivio por Cato.


       Un hueco parece abrirse en el suelo por donde desaparecen los mutos.Y entonces tomo conciencia de que ya está. Todo terminó .  Peeta y Katniss han sobrevivido, van a volver.


      La proclamación parece demorarse. por sugerencia de Gale vamos a la Plaza.  Quiero ver el momento en que proclamen a Katniss y a Peeta como los ganadores pero sé que todo el distrito querrá celebrar con nosotros.  Seguramente nos cruzaremos con todos ellos en el camino y nos dirán su ya los proclamaron.   Abrazo y acomodo a Buttercup sobre  mi cama. Con un leve maullido parece reclamarme en cierta manera que no lo lleve o que no me quede con él. --Volveré con Katniss-- siento ganas de susurrarle al oido.


      Y así pasa. A cada metro se nos unen más personas. Con cada una que nos encontramos saliendo de sus casa nos dicen lo mismo. Siento que  aún hay algo que no me permite dar rienda suelta a mi alegría.


     Toda la gente del distrito parece ir a la plaza. Los rostros reflejan alegría y alivio. Cuando llegamos Katniss y Peeta ya han bajado de la cornucopia y están caminando a orillas del lago. Mi hermana lo sostiene ya que casi no puede caminar por la mordedura.


      Creo que todo el distrito está ya en la plaza. No consigo distinguir al padre  o los hermanos de Peeta o a su madre. La gente se refiere con cierta sorpresa al hecho de que aun no anuncien a Katniss o a Peeta como los ganadores, como si algo faltara todavía.


      Escucho voces conocidas alrededor mío pero no puedo prestar en ellas la más mínima atención.  Nos dejan pasar por lo que mamá y yo quedamos casi en frente de la pantalla gigante donde vemos a Katniss y Peeta están a orillas del lago. Alguien le comenta a Gale que ya recogieron el cadáver de Cato.


      Peeta está muy débil y tanto él como ella siguen sorprendidos esperando el anuncio. Hasta que finalmente éste llega pero con algo muy diferente de lo que todos esperábamos escuchar: Sólo podrá  haber un ganador.


       Y como si a todas las pesadillas que han llegado a mis sueños y a mi vida pudiera siempre sumársele otra aun peor que las anteriores, veo como Peeta sacando su cuchillo del cinturón y  a Katniss tensando su arco con una flecha hacia él como si estuvieran dispuestos a matarse el uno al otro


domingo, 13 de julio de 2014

COLITA DE PATO (Desde el corazón de Prim) XXXI

          Quuiero agradecer de corazón a todos los que leen la historia. Amo a Prim y esto e sólo un homenaje a ella y a todas las Prim de este mundo que nos hacen sentirnos orgullosas de llamarnos HERMANAS!!!

Luciana

 CAPÍTULO XXXI

Inicio la mañana con sensaciones ambiguas, siento que puede ser el día definitivo en los juegos y que marque el regreso de mi hermana y de Peeta, pero también la posibilidad de que esa definición no ocurra como lo pienso y deseo.


            Peeta sigue descansando mientras Katniss permanece vigilante. Muestran por un momento a Cato quién está despierto recostado contra el tronco de un árbol, pero no parece tener decidido que hacer.


       Luego de atender a Lady voy a la escuela acompañada como siempre por Gale y sus hermanos varones. Me sugirió que por ahí podría quedarme en casa.  Por un momento pensé en hacerlo, pero también en que lo que está sucediendo significa para toda la gente de nuestro distrito. Cada vez que nos cruzamos con alguien y nos da ánimos creo que esa persona siente que de uno u otro modo esas fuerzas llegan también a mi hermana.  Y esta mañana parece que nos cruzamos con todo el mundo. Incluso creo que algunos están esperando en el camino que recorremos siempre para ir al colegio


     Incluso algunos me felicitan como si yo fuera la que ha logrado algo, como no ser que mi hermana tuviera que estar allí.

En la escuela sucede lo mismo. Veo que Madge se ha acercado a Gale y conversan amistosamente. A veces la cara de Gale parece ensombrecerse y es como que quiere cortar con la conversación.


A media mañana vamos al salón dónde está el televisor. Mi hermana sigue descansando. Sin dudas está agotada y reponiendo fuerzas. Cato se mueve sin que parezca llevar un rumbo fijo. Seguramente recordaría la trampa que les tendieron mi hermana y Rue. Y claro, además ahora no son cuatro o cinco profesionales enfrentando a una niña y a una muchachita, va a ser él solo peleando contra los dos……


      He visto su gesto de poca sorpresa ante la muerte de la chica del cinco. Ha observado durante un momento el humo de la hoguera que Katniss y Peeta prepararon para despistarlo pero no le ha hecho caso.


      Aparezco repetidamente en la pantalla sobre todo ordeñando a Lady.  Gale aparece hablando como nuestro primo por parte de padre, de su gran compañerismo con Katniss, que desde la muerte de sus padres se han ayudado mutuamente a sobrevivir (esta última parte es cierto claro está).


      Muestran a mucha personas del distrito 12.. --- Muchos se refieren a Katniss y a Peeta expresando su orgullo que pertenezcan a este distrito.  Delly se refiere a mi hermana como una chica que supo salir adelante luego de la muerte de papá y que todos la admiran mucho.


El padre de Peeta habla sobre su hijo. En un momento le preguntan


--¿Si Peeta pudiera darle un mensaje en este momento , qué piensa que le diría?—El padre de Peeta se queda callado como pensando. El periodista interpreta este silencio como una emoción aunque yo veo que los ojos del panadero parecen iluminarse por un momento aunque no dice nada.Los comentaristas agregan la referencia a la posibilidad de lo que la gente va a recibir si los ganadores son Katniss y Peeta (cereales, azúcar, aceite, todas cosas muy escasas para muchos). Pero yo sé que no es así… creo que la mayoría cedería lo poco que tiene para que ellos regresen… ya he visto eso con al dinero que donó ese hombre con su hija aunque se fueran a quedar sin comer… como sin dudas estarán felices o al menos tendrán un consuelo a sus pérdidas si Katniss y Peeta sobreviven la gente del distrito 12. En el regreso de ambos la gente del 11 verá un sentido al sacrificio de Rue y al gesto de Tresh de no solo perdonar son también salvarle la vida a mi hermana…


         Pero por otra parte me pone feliz la posibilidad de que seamos inmensamente ricos y de esa manera poder retribuir a tantos que nos han ayudado y hecho regalos durante estos días tan duros…  y tal vez si vamos a vivir a al aldea de los vencedores en la casa podamos tener un lugar amplio y confortable para atender a la gente que vaya a consultarla… espero que también en esa casa haya un lindo lugar  como para que Lady pueda pastar a su gusto… y me imagino que Buttercup se sentirá un rey. Y tal vez consigamos medicinas para curar a la nietita de Sae y sacarla de su mundo de silencio…


        Al salir de la escuela vemos que muchos niños y jóvenes se están amontonando en un lugar. Nos acercamos con Gale y Rory el hermano más pequeño se acerca a nosotros con una hermosa tartita en su mano y una gigante sonrisa en su boca. De un carro un hombre y un muchacho reparten tartas a todos los niños de la escuela. No hace falta distinguirlos bien para saber que se trata del padre de Peeta. Está acompañado de uno de los hermanos. Una oleada de emoción me sube desde el corazón hasta los ojos transformándose en lágrimas. Cuando llego dónde está él me sonríe y me dice apenado


--Ya no me quedan, pero vengan hasta la panadería y…--


--Peeta se va a poner muy feliz cuando se entere de lo que hizo – le digo esforzándome por contener la emoción.  Y entiendo que esto que ha hecho el panadero es la respuesta a la pregunta que le hizo el periodista. Y el valor del gesto.  Si bien los comerciantes son los que mejor están económicamente en el distrito,  también viven con lo justo. El regalo del padre de Peeta a los niños le significará un gran esfuerzo para compensar el dinero de la mercadería.  Claro que Peeta va a regresar inmensamente rico. Pero creo entender las razones del panadero: la pregunta del periodista. Y el mensaje que Peeta le hubiera mandado de haber podido.


Algunos pequeños devoran la tarta mientras que otros lo hacen más despaciosamente o las llevan a sus casas.


--Ya casi están en casa—le dice Gale antes de que partamos hacia la Veta.


      Por lo que mamá me cuenta Katniss durmió hasta las primeras horas de la tarde.


       Katniss y Peeta se preparan para dejar definitivamente la cueva y dirigirse a la cornucopia para enfrentarse con cato Por televisión aluden  a eso  y hablando sobre las apuestas que estarían haciendo en el capitolio. Me pregunto qué satisfacción tendría el que gane pero a la vez piense que el hecho de haber ganado significó la muerte de alguien? Pero tal vez eso no le intereseKatniss parece apenada de dejar ese lugar. No sé si es por la seguridad que representa o pro los momentos que pasó con Peeta allí. Van hasta el arroyo cercano pero está completamente seco. Mamá me explica que desde el capitolio están haciendo cosas para que de un modo u otro Katniss Peeta y Cato deban enfrentarse de una vez.


Si bien me asusta la idea me da ánimo verlos tan decididos


--Vamos ahora, acabemos con esto de una buena vez—


--La próxima vez que comamos será en el Capitolio—dice mi hermana y abraza a Peeta.


      Se dirigen al lago cercano a la Cornucopia. En el camino pasan por el sitio dónde Katniss les arrojó el nido de Rastrevíspulas. Ella se detiene un momento observando el árbol,  y sé que está recordando su primer encuentro en la arena con Rue.


      Llegan a la cornucopia casi al anochecer. Primero revisan todo sl sitio con sumo cuidado, pero Cato aún está bastante lejos de ahí. Las imágenes muestran permanentemente los movimientos tanto de mi hermana y Peeta como el del otro tributo.


      Se sientan a comer algo a orillas del lago, sin ocultarse. En un momento Katniss tararea la melodía de cuatro notas que Rue le enseño. Primero uno, luego dos o tres y finalmente muchos sinsajos repiten es la melodía una y otra vez produciendo un efecto bellísimo,  cantándole a Rue.


--Como tu padre—dice de pronto Peeta, recordando lo que el panadero le había contado.


      Es imposible no sentir una especia de encantamiento por esa melodía repetida una y otra vez por los sinsajos. Veo a mamá con una sonrisa y con sus manos sobre el pecho recordando a papá.


        El cambio de imágenes nos saca de pronto de ese ensueño. Cato está en el mismo lugar de antes pero algo parece brillar en la oscuridad. Son ojos, parecen varios pares de ojos


         Pero el terror que sentí al verlos no se compara con el hecho de reconocer en uno de ellos , el más pequeño, al collar… y los ojos de Rue.


sábado, 28 de junio de 2014

COLITA DE PATO (desde el corazón de Prim) XXX


Esa noche tengo un bonito sueño con Tresh y Rue. Estamos recogiendo flores y frutas. Papá también está con nosotros. Me despierto con cierta pena de haber interrumpido ese lindo momento. Veo que Katniss ya está con los ojos abiertos pero Peeta aún no. Ella lo despierta y él la besa. Mi hermana señala que ya deben salir de caza, pero antes deciden alimentarse bien así que se disponen a comer casi todo lo que les queda. Peeta empieza a engullir como un desaforado riéndose, incluso lame el plato.

      No puedo evitar reírme mientras mamá hace una leve mueca de desaprobación para sonreír después también. En casa mamá siempre ha cuidado los modales en la mesa. Hasta cuando no hemos tenido más que un pedazo de pan duro, o tal vez ni siquiera eso, nos ha inculcado la manera de comportarnos en la mesa y no comer como si fuéramos animalitos. Pero en este momento ver reír a mi hermana y a Peeta creo que hace que mamá mande los buenos modales al diablo.


            Peeta se ríe de alguien llamado Effie, recuerdo inmediatamente que es la mujer  que sacó mi nombre de la urna, la que parecía un payaso por su peluca y maquillaje. Como la gente del capitolio que vino a este distrito a hacernos los reportajes.

       Por la manera en que Peeta se refiere a ella parece que la tal Effie ha sido una buena amiga de ellos.

      Solo dejan algo de pan y un queso de cabra que envuelven en un cuadrado de nylon y también se proveen de agua

     Luego de unas bromas… ¡¡y besos!!... se disponen a salir. Ya sus rostros no son tan risueños sino que dibujan la expresión de que se proponen definitivamente ir por algo.

       Sé lo que eso significa. Que se preparan a terminar de luchar para poder regresar a casa.

         Katniss parece molesta y creo que es por el ruido que Peeta hace al caminar. Los veo a ambos y los pasos de Peeta son pesados, en cambio mi hermana parece apenas apoyar sus pies en el suelo. Las pocas veces que he ido a la pradera con ella o con Gale varias veces he tenido que verlos para asegurarme de que seguían conmigo porque no podía escuchar sus pasos.

      Creo que Peeta se esfuerza lo más que puede para ser más silencioso. Mi hermana se cuida de no herir demasiado sus sentimientos; además Peeta está muy lastimado en su pierna así que seguramente eso influye también.

        En un momento él le propone quedarse a recoger algunas plantas mientras Katniss va a cazar a lo que mi hermana le dice que teme que Cato pueda encontrarlo y matarlo. Y termina recibiendo esta respuesta del hijo del panadero:

--Sé manejar a Cato, ya luché antes con él—

        Creo que se que piensa decirle Katniss por la expresión de su rostro pero finalmente calla y acepta la propuesta de Peeta. Antes de separarse el hijo del panadero le recomienda:

--No te alejes mucho por si necesitas ayuda—

       Yo no creo que Peeta esté en muy buenas condiciones de dar mucha pelea, pero sí estoy segura de que mientras tenga una gota de sangre en el cuerpo tratará de defender a mi hermana.

     Dejan el paquete con las provisiones extendiendo el cuadrado de plástico en el suelo Mientras Katniss caza algunas presas Peeta recoge algunas raíces. También encuentra un árbol de bayas y con un gesto de satisfacción en su cara se pone a recogerlas. En ese instante mama me aprieta el brazo instintivamente. Y me doy cuenta que son bayas venenosas, terriblemente mortales. ¡Dios mío! Si Peeta o Katniss llegan a probar sólo una morirían instantáneamente. 

       Bueno creo que Katniss las conoce pro que mama y papa nos han hablado de ellas… pero ella ahora no está con Peeta y no creo que él sepa. Por suerte y pro el momento se limita a colocarlas en el trozo de plástico junto con las otras cosas que tienen para comer. Pero vuelve a alejarse para recoger más y la preocupación vuelve a agobiar mi corazón

      La televisión muestra a la chica pelirroja del distrito cinco que los estaba rondando desde hacía varios días. Se mueve muy silenciosamente. Está muy cerca de Peeta y temo que pretenda atacarlo, pero sólo permanece escondida observándolo. Cuando él se aleja un poco la muchacha se acerca sigilosamente a dónde habían dejado la comida.

     Le da una mordida o dos al trozo de queso de cabra  y agarra unas bayas y se aleja. Luego de unos metros se lleva dos o tres a la boca. No puedo evitar sentir pena cuando lo hace. Si pudiera le advertiría, la chica pelirroja nunca ha sido rival de nadie, nunca ha atacado a ningún tributo, sólo ha tratado de sobrevivir a su manera. Pero hasta aquí ha llegado. Parece tener un estremecimiento y en un instante de desploma en el suelo.  Suena el cañonazo que anuncia su muerte


     Las imágenes vuelven ahora hacia Peeta que está regresando dónde está Katniss . En un momento veo que mi hermana siente un ruido detrás suyo y gira con el arco ya tensado. Peeta aparece de pronto y creo que mi corazón se detiene un instante cuando Katniss dispara, pero por suerte reconoce a Peeta un instante antes y desvía apenas el arco y la flecha se clava e un árbol muy cerca de Peeta

      Katniss le reclama airadamente a Peeta, sobre todo por no haber respondido las veces que ella le había hecho la señal… y recordó lo que pasó con Rue. Sigue tan enojada que le da la espalda y observa el mantel con la comida. Creo que advierte algo porque le reclama a Peeta que ha comido sin ella. Él se acerca se acerca conciliador y le muestra las bayas a Katniss. La mano gigante que a veces estruja mi corazón cuando algo me angustia parece romperme el pecho. Pero mi hermana las observa, y luego de un momento de duda las reconoce.

       En ese e  momento es cuando suena el cañonazo pro la muerte de la tributo del distrito cinco. Mi hermana gira hacia Peeta con la angustia reflejada en su rostro, pero que se transforma en alivio cuando lo ve de pie mirándola sorprendida. Al poco tiempo observan al aerodeslizador llevándose a la pobre chica que murió envenenada por las bayas. Mi hermana comprende todo lo que pasó y se lo explica a Peeta. Incluso le revela que se llaman “jaulas de noche” y que papá le había enseñado eso.

       Peeta parece haber quedado mal por su ignorancia con respecto a las bayas y creo que también porque de alguna manera provocó la muerte de la chica del cinco. Cuando mi él le dice de tirarlas mi hermana decide guardarlas en una bolsita porque las pueden usa contra Cato.

       Katniss y Peeta se están dirigiendo ahora hacia al cornucopia, mejor dicho al lago que está cerca de ella porque todas sus fuentes de agua parecen haber desaparecido. Mamá me explica con preocupación que probablemente quieren hacer que los tributos sobrevivientes se junten para la pelea final.

      La imagen también muestra a Cato. No parece dirigirse al mismo lugar que Peeta y Katniss; camina tranquilamente como si no tuviera prisa. Por un momento se sienta apoyado sobre un tronco y hace girar entre sus dedos uno de los cuchillos que eran de Clove.  Aparece un letrero impreso en la televisión preguntando si Cato está planeando su ataque. Yo creo que con ese gesto está simplemente recordando a su compañera.


      Poco después del mediodía Gale y su hermano Vicky nos traen carne y una norme bolsa de verduras. Mamá debe insistir mucho para que acepten llevar un recipiente de leche.  Creo que en un rato repetimos “van a volver a casa” más de cien veces.

Le pregunto a Gale si él conocía esas bayas.

--Sí—me dice—y una vez casi me pasa lo mismo que a Peeta si no fuera que Katniss me avisó a tiempo.

--Al final Katniss los salvó a ti y a Peeta—comenta Vick. Mamá se acerca y poniéndome las manos sobre los hombros dice suspirando

--Tu padre los salvó a todos—

--Y la sigue protegiendo – respondo abrazándola.


        Peeta y Katniss están cocinando lo que cazaron y recolectaron. Envuelven todo como para llevarlo y seguir camino. Peeta sugiere volver a la cueva  lo cual Katniss acepta pero creo que no esta muy convencida. De todas maneras le de un beso y le dice

--Claro, vamos a la cueva—creo que hasta el mismo Peeta está sorprendido por esa reacción de Katniss.

        Retornan a la cueva caminado por el lecho del arroyo cuyo caudal parece haber disminuido mucho. Evidentemente todo lo que han hecho ese día los ha dejado con sus fuerzas agotadas, especialmente Peeta quién sin dudas no se ha reestablecido lo suficiente.

      Mi hermana prepara la cena pero Peeta empieza a cabecear; mi hermana le indica que se meta en el saco de dormir y en menos de un minuto se queda profundamente dormido. Katniss lo arropa hasta la barbilla y le da un beso en la frente, como siempre hace conmigo. A pesar de estar en lo más profundo de sus sueños una sonrisa parece dibujarse en el rostro de Peeta.

     Al rato aparece en el cielo la imagen de la chica del distrito 5. Katniss la observa pero no noto que se sienta feliz o satisfecha por su muerte. Luego en la pantalla aparece Cato quien al observar la imagen de la tributo muerta sólo hace una breve mueca como si le restara importancia .

      Casi antes de irme a dormir los comentaristas plantean que seguramente los Vigilantes harán algo como para juntar a Cato con Katniss y Peeta. Estoy convencida de que ellos son más que el muchacho del distrito 2, pero la angustia parece empeñada en quedarse conmigo.

      Esa noche vuelven las pesadillas. Rue, Katniss, Peeta, Tresh están juntos pero en un momento se sientan a una mesa donde lo que tienen para comer son esas bayas llamadas jaulas de noche. Quiero gritarles que no las coman, siento como que estoy detrás de un vidrio al que trato de golpear pero mis manos parecen de trapo. Los cuatro comen las bayas y espero verlos caer de un momento a otro.

       Alguien me saca de esa horrible pesadilla. Pero esta vez no es Buttercup, que está a mi lado, sino mamá. Me abraza y acaricia la cabeza como cuando era niñita. Yo también la abrazo fuerte y le agradezco, aunque sin decírselo, que se haya mantenido tan fuerte por mí. Tal como se lo prometió a Katniss.


sábado, 14 de junio de 2014

COLITA DE PATO (Desde el corazón de Prim) XXIX

Siento a Buttercup caminando encima mío para despertarme. No recuerdo haber tenido pesadillas así que tengo un agradable despertar. Es sábado así que no tengo que ir a la escuela. No es que me disguste ir, pero me siento mejor en casa con mamá y viendo a Katniss.Llueve torrencialmente en la arena. El agua se cuela un poco en la cueva donde están Katniss y Peeta. Veo que Tresh y la chica del distrito cinco están refugiados. Cato no. Él sigue su camino tras el rastro de Tresh.


      La cámara repite el momento en que los tributos abren las mochilas con lo que les mandaron.La comadreja sacó una especie de reloj de su mochila y mamá me aclara que es algo que se llama brújula, algo que se usa desde hace mucho tiempo y que sirve para orientarse ya que siempre señala el norte.



    Tresh primero abre su mochila donde saca una especie de escudo con una agarradera para su brazo. Luego revisa la de Cato donde saca lo que creo es una especie de malla pero reforzada para proteger el cuerpo. La de Cato y la que era para Clove. ¿Acaso sería para protegerse de las flechas de Katniss? Los terribles tributos del distrito dos considerando a Katniss alguien de temer. Eso me hace sentir orgullo de mi hermana.


     A media mañana Cato encuentra a Tresh. El compañero de Rue había reiniciado la marcha hacía unos minutos.


     Cato le grita y Tresh se detiene. Ambos se miran por unos instantes. Sus rostros parecen inexpresivos pero se estudian como dos fieras a punto de enfrentarse, y eso mismo es lo que son. Cato toma la iniciativa corre unos pasos y le arroja la lanza a Tresh pero le erra por bastante distancia. Una mueca de cierto desprecio se dibuja en la cara del compañero de distrito de Rue



     Tresh parece tener controlada la situación. Cato está desarmado pero no parece estar preocupado por eso. Tresh se le acerca con su enorme garrote levantado, las manos de Cato están a los costados como esperando el inminente final. Recuerdo el momento en que murió Clove y una punzada en el corazón hace que entienda a Cato. No puedo evitar gritar cuando tresh levanta su enorme arma justamente cuando Cato con un rápido movimiento toma uno de los cuchillos de Clove y se lo arroja a Tresh clavándoselo en el pecho. Parece que va a caer pero apoya una rodilla en el piso. Trata de incorporarse cuando Cato lo vuelve a herir con el otro cuchillo que tiene. Tresh cae.


     Mis ojos se llenan de lágrimas por Tresh. Mamá aprieta mis manos mientra Cato con la misma mirada inexpresiva de siempre toma su lanza y ultima a Tresh, parecería que sin odio, si rabia. Recoge su mochila, ve su contenido   y toma su “armadura” y se la pone. Deja cuidadosamente la que estaba destinada a Clove en la mochila  y se aleja sin mirar una sola vez atrás.


      Oleadas de tristezas nos invaden a mamá y a mí. Ella empieza a recoger cosas de la casa sin un orden fijo. Eso hace cuando se siente triste. Yo pienso en Tresh. Sé que en algún momento tal vez podría llegar a enfrentarse con Katniss y Peeta. Podría haber pasado… o tal vez no. Pero sólo puedo pensar una cosa… que mi hermana sigue viva gracias a él… y Peeta también.


     Contemplo como el aerodeslizador se lleva a Tresh. Seguramente en este momento ya estará con Rue y esa expresión tan seria seguramente se le transformará en una sonrisa. Cuando salgo a buscar flores para cambiar las que le pongo a mi papá y a Rue también recojo otras para Tresh.
      La comadreja permanece muy cerca de Katniss y Peeta. ¿Pensará atacarlos? No parece alguien agresivo, pero claro estos juegos se tratan de que sobreviva uno solo… bueno dos esta vez si son del mismo distrito, pero del cinco quedó ella sola.


      Cerca del mediodía vienen algunas parsonas a buscar algunas medicinas o para que mamá les de algún consejo sobre alguna dolencia que pudieran tener. No dejan de hacer algún comentario sobre Katniss o Peeta… y se nota que a todos los ha entristecido al muerte de Tresh.


    Por la tarde toda la atención está puesta en Katniss y en Peeta. Ella le pregunta desde qué momento él estaba enamorada de ella y peeta empieza a contar:


       Su padre le había señalado a mi hermana el primer día de clases diciéndole que él había estado enamorado de …¡¡mammá!! Y que ella se había ido con un minero. Peeta cuenta que le preguntó cómo podía haber hecho eso teniéndolo a él y la respuesta del panadero fue:
--Porque cuando él canta hasta los pájaros se detienen a escucharlo—


      Un sonido me saca de mi ensimismamiento… es un sollozo de mamá. Nos abrazamos y por un momento recordamos juntas.


     Yo tenía más o menos siete años cuando papá murió. Una de las cosas que más recuerdo de él son sus canciones. Creo que si me pongo a pensar en los momentos más felices que hemos pasado en ellos casi siempre están él y Katniss cantando. Cuando papito murió no solamente él dejó de cantar, también lo hizo mi hermana. Sólo cuando estoy enferma o muy triste logro convencerla de que me cante.



      Peeta cuenta ese día con todos los detalles. El vestido a cuadros que luego yo usé mucho tiempo. Creo que por un momento Peeta Y Katniss no están en la arena sino en ese primer día de clases


      Luego de las palabras de Peeta veo a mi hermana como si estuviese desorientada, como si no supiera que decir… o sií, tal vez lo sabe pero no se anima…


--Tienes una memoria asombrosa—alcanza a decir.


--Aquí no tengo mucha competencia—


--No tienes competencia en ninguna parte—termina diciendo mi hermana. Y luego sucede lo que presentía desde que iniciaron ese diálogo.


      Katniss lo besa.


      A los pocos segundos llega un paracaídas con un recipiente. Se apresuran a abrirlo y tienen lo que parece una comida deliciosa. Es el estofado de cordero. Inmediatamente recuerdo cuando Katniss contó que era lo que más le había gustado en el Capitolio hasta ese momento


      A la tarde llegan periodistas y claro preguntan a mamá sobre lo que Peeta contó.


    Algunas de las preguntas creo que molestan a mi mamá ya que tocan profundos recuerdos, además ella nunca supo de los sentimientos del panadero. Pero se le ilumina la cara cada vez que habla de papá


     Veo que mamá es muy cuidadosa en  cuanto a las respuestas que da sobre las  habilidades de Katniss. También habla de Gale como de nuestro primo. Realmente no somos familia, aunque hemos tenido algo en común: el papa de Gale murió en la misma explosión que nuestro papito.


      Con los periodistas está el agente de paz pelirrojo que siempre esta sonriendo. Me entero que se llama Darius. Buttercup no parece muy contento con tanto movimiento de gente, máxime cuando es Lady la que recibe las atenciones y el interés. Después del relato de Katniss se ha hecho muy famosa en todo Panem, me dicen.


      Ya es de noche. Katniss está dormida cuando el cielo se ilumina con la imagen de Tresh. Una expresión de profunda tristeza se refleja en el rostro de Peeta.


        Al rato mi hermana se despierta.


--Katniss—la llama suavemente Peeta


      Creo que Katniss presiente algo y no quiere saberlo. Pregunta sobre otras cosas como desviando el tema


--Tresh ha muerto— dice finalmente Peeta. Pero siento que no se lo dice con el tono que usaría para decirle que murió un rival, sino como si le estuviera anunciando… la muerte de un amigo.



      Katniss se arrebuja pro un momento. A veces ella hace eso cuando está muy triste y quiere reservarse en su pena. Y ahora está llorando por Tresh, y agradeciéndole el haberle salvado la vida.


       Peeta trata de animar a Katniss. Le da pan con queso de cabra, parecido al que yo hago con la leche de Lady. Pero me da pena cuando Peeta comenta que en su casa solo comen las tartas cuando ya están algo pasadas y no pueden venderlas. Pienso en esa última tarta que preparó y que su padre me regaló.


        A la mañana del domingo siguiente Katniss contempla como los rayos de sol iluminan el rostro de Peeta que duerme profundamente. Mi hermana sonríe como si pensamientos felices ocuparan su mente, pero por instantes cambia de esa expresión sonriente a otra… ¿preocupada?... Como si algunas dudas o temores cruzaran por su cabeza.


      Tal vez esos pensamientos sean tan fuertes que hasta Peeta los haya escuchado. Porque no bien abre los ojos  la mira y la besa. Como si le dijera que no debe tener dudas


sábado, 31 de mayo de 2014

COLITA DE PATO (Desde el corazón de Prim) XXVIII

Quedamos en la plaza hasta cerca del mediodía. Yo me siento fatal después de los momentos vividos. No logro borrar de mi mente la imagen de Katniss a punto de ser degollada por Clove.  Creo que será mi pesadilla por muchísimas noches. Mamá me sostiene, y la gente, a la vez, nos sostiene a ambas.


       En un momento siento que unas manos se apoyan en mis hombros. Giro y veo que es el panadero. Lo abrazo y él y mi mama se saludan con amabilidad. Creo que quiere decir algo pero no le salen las palabras… sólo consigue articular:

--…los dos… los dos van a volver…--


      Estoy algo aturdida con tanta gente. Los periodistas van de acá para allá filmando y por suerte no están encima de nosotros. Están un momento con el padre de Peeta que se nota muy incómodo, pero por suerte enseguida lo dejan tranquilo.


      Mamá y yo regresamos a nuestra casa. Muchos nos acompañan en el camino. Sae, su nietita, Gale y su madre y hermanos vienen a nuestra casa. Me siento tan mal que me voy a acostar un momento.  Hoy como nunca ví a mi hermana tan cerca de la muerte. Me echo en la cama, creo que aún estoy temblando y las lágrimas tratan de salir. Buttercup se sube también a la cama, se abre paso hasta mis brazos y se acurruca allí. Sé que lo hace para protegerme. Mi amado Buttercup.
Vienen las pesadillas y Buttercup las espanta. Me despierto un momento y escucho hablar a Sae y Gale.


--Algunos piensan que el romance es una estrategia—dice Sae, no podemos permitir que encuentren motivos para sospechar. La gente del capitolio está enloquecida con ellos, y eso significa patrocinadores—insiste.


       Están hablando de hacer pasar a Gale como primo de Katniss. Entiendo. No vaya a ser que sospechen que en lugar de amigos son algo más. Pero eso no es así. Al menos de parte de Katniss… bueno… eso creo. 


Gale no dice nada. ¿Estará celoso de Peeta?


Después de un momento de silencio Gale habla. Su voz suena con cierta tristeza


--Entiendo. Lo único que importa es que Katniss regrese—dice. Y tras un pequeño silencio agrega con un tono mas firme y que no deja dudas de su sinceridad --…que los dos regresen--.


         Ya es de noche Mi hermana aunque sangra algo se nota respirar con normalidad. Es Peeta el que está despertando. Toma pronto conciencia del lugar en que se encuentra. Mira con desesperación a uno y otro lado hasta que divisa a Katniss en un charco de sangre. La cara de Peeta parece transformarse cuando sus ojos se abren inmensamente y su boca parece abrirse para lanzar un grito de terror. Se acerca desesperadamente a Katniss. Le toma el pulso y la angustia de su cara parece aflojarse un poco. Con dificultad se mueve y apoya la cabeza de mi hermana sobre su pecho mientras busca febrilmente en las mochilas hasta que encuentra unas vendas con las que trata de restañar la sangre de la herida que Clove le hizo a mi hermana.


--¿Por qué lo hiciste, por qué?—dice en voz alta. –Vas a estar bien, vas a estar bien—expresa luego.


Una vez vendada la cabeza de Katniss la vuelve a acomodar sobre su pecho con una delicadeza infinita


               Despierta Peeta a la mañana   ve su pierna y ya está completamente deshinchada. Se dedica unos minutos a cambiarse el vendaje para luego concentrarse completamente en mi hermana. Revisa su herida y le moja los labios a cada instante. Acomoda su cabeza sobre una mochila y se queda a su lado. Parece que podría quedarse contemplándola eternamente. Le acomoda a veces el cabello. A veces le hace una suave caricia en su mejilla. Parecen las caricias de mi papá, como si pensara que está tocando un rostro de porcelana que podría romperse ante la menor brusquedad.


       Al otro día la situación no parece haber cambiado mucho. Katniss sigue desvanecida pero su respiración parece mucho más tranquila. Peeta no se mueve de su lado. Ese día pasa sin otras novedades. Cato está muy lejos de donde se encuentran Peeta y mi hermana, creo que busca a Tresh.  Durante el camino de regreso a casa hablo con Gale sobre la conversación que escuche en mi casa. Él me sonríe y me acaricia la cabeza.


--¿Te molesta lo que pasa entre Katniss y Peeta?—Le pregunto de pronto


--Me molesta no poder verla o hablar con ella cada vez que tengo ganas—me responde.


       No sé. Creo que Gale siente algo por mi hermana. Adoro a Gale, pero no puedo dejar de ver a Peeta como alguien para estar siempre al lado de mi hermana…


      Ya casi anochece. Katniss se está moviendo y parece quejarse. Creo que podemos sentir los latidos ansiosos del corazón de Peeta. Mi hermana abre los ojos pero parece no tener conciencia del lugar en qué se encuentra. Hasta que en un momento los fija el Peeta y lo reconoce. El rostro del hijo del panadero parece el de un niño al que le han dado la sorpresa más hermosa de toda su vida.


      Katniss le cuenta todo a Peeta, y en su relato vuelo a revivir desde sus momentos con Rue, con sus hermanitos del distrito 11, con su melodía… en la canción que mi hermana le cantó acompañándola en sus últimos instantes… hasta el ataque de Clove,  la aparición de Tresh y lo que hablaron con mi hermana


       Peeta parece sorprendido por la actitud de Tresh, sobre la idea de no tener que deberle nada a otra persona. Katniss le dice que entre gente que ha pasado necesidades eso es común y que   eso tal vez él no lo haya vivido.

Hasta que en un momento Peeta le dice:

--Debo ser demasiado tonto para entenderlo—


       Creo que hay cierto dolor en su voz.  Como si se reclamase no haber ayudado a mi hermano en esos momentos de necesidad. Yo sé que no es eso lo que mi hermana le quiso decir. Sé que Peeta también ha sufrido tanto tiempo sin poder decirle a lo que sentía por ella.


     Yo tampoco comparto mucho esa idea de deberle al que te hace un favor. Como si fiera una especie de deuda que se paga y se olvida. Yo pienso que un favor no se olvida nunca. ¿Cómo haría yo para pagarle a tanta gente que se nos ha acercado estos días? ¿Cómo pagarle al que diseño los vestidos magnificos de Katniss que le han hecho ganar tantos patrocinadores? ¿O a Madge, o Gale o Sae o el panadero también inmerso en su propio dolor pero aún así ha estado pendiente de mi?...


       ¿Y el hombre y su hija que donaron el dinero que tenían para comer? Y que me regaló el dibujo de Rue… pienso que ese dinero sumó para la medicina que enviaron a Peeta ¿Cómo devolverle a Katniss la vida que me dio por ir ella a los juegos en mi lugar? ¿Cómo devolver a Tresh la vida de mi hermana? ¿Cómo pagarle a Rue …?


     Hasta que Katniss menciona lo del pan.


--¿El pan? ¿De cuando éramos niños?—


       ¡¡El pan!! Katniss siempre supo lo del pan!!  Y puede decírselo ahora a Peeta. Y él también se acuerda bien… claro, todo fue tal como me lo contó el papá.


      Peeta, que bueno que supieras lo importante que fue ese pan para nosotras, quisiera decirle.  Nos salvaste la vida y no tuviste miedo a pesar de ser un niño y sabías el castigo que tendrías.


      En un momento Peeta menciona la posibilidad de que Tresh y Cato se maten para no tener que hacerlo ellos.


      El rostro de mi hermana cambia de expresión de inmediato.
Se nota que eso la ha afectado. Dice que Tresh podría haber sido muy bien amigo nuestro. Y yo también lo creo así.

Peeta responde con tristeza que entonces sería mejor que lo matara Cato para no tener que hacerlo ellos.


     Creo que pensar en es
o es demasiado para mi hermana, que se muerde los labios e incluso sus ojos parecen brillar por alguna lagrima que se asoma

--¿Te duele algo?—pregunta Peeta preocupado por el súbito cambio de Katniss


     Sí le duele, pienso, pero no es un dolor físico como el que Peeta supone, sino uno más profundo… y lo confirma cuando dice


--Quiero irme a casa—--Te irás, te lo prometo—re
sponde Peeta y le da un beso.

 Esas palabras  de Peeta me hacen sentir como nunca desde que mi hermana se presentó en mi lugar, que va a regresar a casa. Esas palabras le dicen “Te irás aunque sea a costa de mi propia vida”


      El presentador Caesar tiene una expresión de cierta sorpresa. Y plantea el interrogante acerca de qué podría pasar si los tres, es decir Katniss, Peeta y Tresh, llegaran al final de los juegos. Su compañero comenta que ya los favores están “pagados”, Katniss fue aliada de Rue y Tresh le perdonó la vida por eso. No se deben nada. Caesar no parece muy convencido, tal vez piense como yo  que cuando alguien te hace un favor, cuando alguien te da una mano de una u otra manera, se establece un vínculo muy fuerte…


La televisión parece seguir con atención la conversación entre Peeta y Katniss. Y mi hermana le bromea sobre la manera en que lo dejó fiera del combate con el jarabe. Eso hace que la expresión de Peeta hasta ese momento risueña se vuelva sombría.


--No mueras por mí—le dice –no me harías ningún favor.


      El enfado en la voz de Peeta no da posibilidad a una broma para cortar la situación. Mi hermana lo mira hasta que dice


--Tal vez también lo hice por mí—


      Pocas veces he visto así a Katniss. Ella a veces pone una coraza ante los sentimientos, pero esta vez parece que Peeta está rompiendo esta coraza. Y la termina de hacer añicos cuando la besa.


            Katniss cierra los ojos, como si no quisiera tener otra sensación que ese contacto con él. Cuando Peeta separa sus labios de los de mi hermana ella se queda en la misma posición sin moverse. Él la besa en la frente y ella abre los ojos con un pequeño sobresalto  y creo cierta desilusión en su rostro como si esperase otra cosa, como si la sacaran de pronto de un maravilloso momento.


      Como anochece Katniss decide hacer la primera guardia, pero finalmente termina por meterse en el saco junto a Peeta. A pesar de la proximidad siento que ahora hay como una barrera entre ellos. O más bien una barrera que pone mi hermana.


     Poco a poco el cansancio los vence. Me quedo un buen rato viéndolos descansar. Katniss parece tener alguna pesadilla ya que se mueve constantemente. Peeta aun dormido la rodea siempre con su brazo, como si su vida no tuviese otro fin que cuidar a mi hermana, como si quisiera protegerla hasta en sus sueños.