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viernes, 22 de abril de 2016

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Epílogo)

                    Mi hermana se agita en sus pesadillas. Le tomo la mano y eso parece calmarla, aunque no toma conciencia del todo
        Estamos cientos de metros bajo la tierra, en el distrito 13.
        Supe, luego de que nos rescataran que desde el principio de los nuevos juegos estaba planeado rescatar a mi hermana y a Peeta, ya que la revolución estaba en marcha y mi hermana, sin quererlo ni saberlo, era su símbolo.
         Por eso el sacrificio de Mags y la tributo del seis, por eso las veces que Finnick salvó a Peeta, por eso el ataque de Johanna...
         Veo a mi hermana herida, muy herida, no tanto en su cuerpo como en su alma. Allí las tiene mucho más profundas y dolorosas. No sabemos que habrá pasado con Peeta. Angustia pensar que puede estar muerto, pero también que haya sobrevivido y lo estén torturando.
        Algo semejante pasa con Finnick. El nombre de Annie nunca abandona sus labios, ni su corazón. Me he acercado en ocasiones a él para tratar de animarlo de alguna manera. También lo afectó mucho la descarga que recibió en la arena.
        Beete también fue rescatado y es quien parece más tranquilo a pesar de que fue quién resultara el más lastimado.
       Pienso en todo lo que quedó atrás. LA gente que no pudo sobrevivir, el padre de Peeta, Madge... por momento cierro los ojos y le pido a Rue que los cuide, y también a mis adorados Lady y Buttercup. Pienso mucho en ellos también.

       Por momentos me da miedo dormirme porque sé que ya no está Buttercup para salvarme de mis pesadillas. Pero veo a mi hermana, a Katniss, a quien le debo no solamente la vida sino también que me haya dado la oportunidad de poder hacer algo.
      Y ahora me toca velar por ella.
       Como Buttercup lo hacía conmigo.
       Y por eso es que no puedo bajar los brazos.
        Y por eso es que debo prepararme para luchar.


FIN DE "COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM"

LA HISTORIA CONTINUARÁ EN :

COLITA DE PATO III: HERMANAS Y HEROÍNAS



viernes, 1 de abril de 2016

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 32)


No hay agentes de paz rodeando a la gente de la plaza. Creo que todos nos preguntamos qué pudo haber pasado.
       Esperamos varios minutos antes de hacer algún comentario, esperando tal vez la aparición de los animadores del Capitolio para saber que pasó

       Es una doble sensación; por una parte quisiera saber de una vez que pasó con mi hermana, con Peeta, con los demás, pero a la vez tengo miedo de enterarme de algo irremediable, de algo que he estado temiendo desde que mi nombre salió en la cosecha pasada y que Katniss tomara mi lugar.
      Las voces de las personas empiezan a romper el silencio. Parece que en la plaza hay algunos que saben algo de electricidad. Mencionan que Katniss podría haber provocado algo así como un cortocircuito y que eso haya dejado sin electricidad al Capitolio o al menos a todo el sector de los juegos y la transmisión.
--Beete quería hacer eso antes que ella—dice uno –Era algo planeado – agrega.
--Johanna le quitó el transmisor para evitar que la rastrearan – escucho a otra persona
--Claro—lo apoya un tercero—si hubiese querido matarla lo habría hecho—
--Nadie atacó a Peeta--
--Tal vez quieran rescatarlos, tal vez ya lo hayan hecho—comenta con cierta emoción la mujer dueña de la tienda de dulces.
       Madge se acerca y me dice:

--Voy a ir a casa a ver si papá ha recibido alguna noticia al respecto—Noto cierta resignación y desesperanza en su voz.
       Antes de irse me abraza a mamá y a mí con fuerza.
        No habrán pasado diez o quince minutos cuando todas las luces del distrito se apagan. Gracias a que hay luna llena no quedamos a oscuras por completo. Nadie se mueve de la plaza.
       El primer aerodeslizador llega un rato después, seguido de un segundo y otro más. Quedan fijos en el aire sobre el distrito.

--Creo que será mejor que regresemos a nuestras casas—sugiere Gale. Pretende hablar con tranquilidad, pero su voz se nota alterada.
--Seguramente la electricidad volverá y así podremos enterarnos que pasó—agrega Delly.
       Poco a poco iniciamos la retirada. Habremos caminado una cuadra cuando sentimos la primera explosión. No llegamos a reaccionar antes de escuchar dos o tres más. Recién ahí caemos en la cuenta de que los aerodeslizadores están bombardeándonos. Y vemos alzarse enormes lenguas de fuego.
        En un momento el temor y la incertidumbre se apoderan de todos. Dos aerodeslizadores parecen dirigirse hacia donde estamos nosotros.


      De pronto Gale empieza a gritar
--A la pradera, a la pradera. A la zona del alambrado flojo. Lleven ahí a la gente—
       Entiendo que se está dirigiendo a los que conocemos ese lugar así que yo también empiezo a gritar o a los cuatro vientos que nos sigan. Mamá y yo repetimos que vayan a la pradera hasta quedar sin voz. Otros nos ayudan repitiéndolo.
De pronto el recuerdo se me clava como una espina. No puedo dejarlos
Tengo que ir por Buttercup y Lady—le digo a mamá.
--Hija, no...-- empieza a decirme y noto una desesperación creciente en su voz.
      No puedo evitar recordar la noche anterior cuando Buttercup me rescata de una pesadilla por enésima vez. Escucho balar a Lady una y otra vez.. Me abrigo un poco y salgo a ver qué sucede. Buttercup me sigue. Extrañamente no está dormida sino que, por el contrario, esta despierta y vivaz como cuando me espera para ordeñarla.
Me quedo un rato con ellos fuera de la casa ya que no hace frío. Cada vez que me levanto para regresar a mi habitación Lady reanuda sus balidos como si temiera quedarse sola. Parece asustada por algo, incluso el mismo Buttercup maúlla suavemente y se restriega contra las patas de mi cabrita como si él también quisiera darle ánimos.

      No puedo dejarlos ahora.
--Prim, Prim—escucho de pronto al panadero—ayúdame con estos niños, están heridos--. Pero no se detiene para que los atienda sino que con ellos en brazos se dirige hacia la pradera. Gale ayuda a los que están más desorientados.
       Veo los niños que lleva el panadero. Lloran a lágrima viva pero no se le nota algún a herida. No tengo más remedio que seguirlo.
      Nos acompañan permanentemente el sonido de las explosiones, de los gritos, de los lamentos. Creo que cada uno de nosotros estará pensando a quién habrá matado esa explosión, o la otra, o esta de recién.
       Llegamos al lugar de la cerca dónde alguna vez pase con mi hermana y con Gale. Entre él y algunos conocidos la tiran abajo

       El panadero cruza la cerca con nosotros. Una vez del otro lado se detiene y deja a los dos pequeños en el suelo.
--Cuídalos Prim—me dice. –Ahora dependen de ti--
       Yo lo miro sintiendo que poco a poco una tenaza empieza a desgarrar mi corazón, como si aún pudiese ser más lastimado.
--Debo volver a buscar a mi familia—
        No puedo evitar tomarlo de una mano. Sus ojos se clavan en los míos.
--No puede ir-- le dice alguien--, es una muerte segura—

        Esas palabras hacen que lo toma de su mano con más fuerza, pero él parece no haberlas oído ya que me mira fijo y me dice:
--Los cobardes mueren muchas muertes...--
--... los valiente sólo una—completo yo soltándole la mano.
       Ya no volvería a verlo.
       Conteniendo las lágrimas voy a revisar a los pequeños que él llevaba. No tenían ninguna herida. El padre de Peeta había inventado eso para que no me arriesgara a ir a buscar a Buttercup y Lady. Siento una mezcla de gratitud y pena a la vez. Tal vez estén balando y maullando llamándome. El dolor es demasiado fuerte.
         Gale aparece bastante herido y con un par de quemaduras. Las recibió tratando de rescatar a la mayor cantidad de personas posibles. Las últimas que llegan son las más heridas. El panadero no regresó. Ni Madge tampoco. Ni tantos otros. Guiados por Gale nos internamos bastante en la pradera. Hasta llegar a un sitio bastante despejado con una construcción que parece muy antigua.

      Los aerodeslizadores no nos siguieron. Parece que se retiraron. A nuestras espaldas y tapados por la alta vegetación sólo podemos ver densas columnas de humo. Nada queda ya.
       Gale es quien evita que caigamos en la desesperación. Nos tranquiliza diciendo que van a buscar comida que él conoce el lugar. Y así lo hace acompañado de varios compañeros de trabajo de él.
        Mientras tanto mamá y yo nos ponemos a atender a varios heridos. Por momentos pienso que tal vez Lady presentía lo que iba a pasar y quería advertirme
      Curiosamente no tengo miedo, pero sí una profunda tristeza y preocupación de cómo vamos a sobrevivir.
     Gale regresa al rato con animales que ha cazado, frutas y verduras. Deciden hacer fuego ya que por lo visto los aerodeslizadores abandonaron el distrito. Debo insistirle a Gale para que se deje curar las heridas que so bien no son profundas requieren cierta atención.
      Así pasamos todo el primer día y un segundo. Creo que Gale tiene planes de internarnos más en la pradera para evitar problemas si regresan los aerodeslizadores al distrito 12.
        A la tarde del tercer día oímos un rumor que se hace cada vez más intenso. Hasta que vemos el aerodeslizador prácticamente sobre nuestras cabezas. Es el fin.
       Nadie parece querer corre ya. Mamá me pone sus manos en mis hombros y miramos hacia las naves esperando el fin. En ese momento una de las puertas del aerodeslizador se abre y cae una escalerilla
       Aparecen varias personas vestidas con uniforme gris. De inmediato empiezan a decir que no temamos que vienen a rescatarnos.
       Detrás de los primeros ocho o diez que bajan aparece Haymitch. Parece sobrio aunque su aspecto dista de ser saludable.

--Tu hermana está a salvo—me dice a modo de saludo. Pero se lo nota devastado. LA noticia me alivia en parte pero me anuncia otra novedad que no es buena. Lo miro fijamente.
--Peeta fue atrapado por el Capitolio—me dice. Pienso en él y pienso en mi hermana y en cómo pretendía salvarlo. Haymitch parece no poder sostener mi mirada. Noto que en su rostro tiene una herida como si alguien lo hubiese arañado.
      No puedo dejar de preguntar por los demás. Ya no tengo dudas de que también trataron de mantenerlos con vida. De salvarlos.
--¿Y los otros?—
--Rescatamos a Finnick pero agarraron a Johanna—
--¿Por qué todo esto Haymitch, por qué?—
--Es la revolución—escucho decir a Gale.-- El comienzo de la libertad—
       Nos ayudan a acomodarnos en el aerodeslizador. Escucho que nos van a llevar al distrito 13 y recuerdo que a veces Katniss hablo algo en sueños sobre eso, lo cual aumenta mi incertidumbre.
         Gale dijo que esto podía ser el comienzo de la libertad. Suena bien, creo. Sin embargo yo sólo puedo pensar en cómo estará mi hermana, y en Peeta prisionero del Capitolio. Y en todos los que probablemente hayan muerto como el padre de Peeta, o Madge.
       Y mis adorados Lady animándome con sus balidos y Buttercup que ya no está para arrancarme de mis pesadillas.

         Vuelvo a mirar a Haymitch. Por su expresión noto que sus pensamientos están muy lejos de ese lugar. Tal vez estén el mismo lugar que los míos.

lunes, 7 de marzo de 2016

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 31)

Hola!!!!!   observé que el color que usé para la letra no se veía bien así que lo cambié por este verde... espero que pueda verse mejor. Por favor cualquier cosa me avisan!!!  Muchas Gracias!!!


No puedo evitar gritar y me tapo los ojos con mis manos. Ahora sí no habrá salvación para mi hermana. Escucho exclamaciones y aunque por momentos estas parecen más de sorpresa que de pena o angustia no me atrevo a liberar mis ojos. Hasta que oigo a Gale decir:

--Le sacó el rastreador. Es para que los vigilantes no puedan saber donde están los tributos—

Alzo la vista y la primera imagen es mi hermana con el brazo ensangrentado. (Más tarde vería como Johanna le hirió el brazo para extraerle una especie de transmisor. Katniss me contó una vez que en los juegos anteriores todos los tributos tenían uno para que pudieran ser rastreados) Pienso que tal vez le estén haciendo lo mismo a Peeta y, a pesar que ya no puedo dudar de que se trate de algo con intenciones de rescatarlos la sola idea de pensar en que puedan herirlo me angustia.

Miles de pensamientos cruzan por mi mente. Entonces Johanna no la ha traicionado, tal vez pueda resultar  que…

Me interrumpe la visión de Brutus y Ennobaria acercándose sigilosamente. Vemos que son ellos los que han cortado el cable poco antes de que Johanna atacara a mi hermana. Johanna le dice con poca delicadeza a Katniss que se quede quieta mientras ella sale corriendo luego de arrojar el hacha sobre los dos tributos del dos, aunque no le acierta a ninguno. No sale corriendo disimuladamente sino con muchos aspavientos, como si quisiera llamarle la atención a los perseguidores.

Ambos se lanzan en carrera tras Johanna pero en un momento la mujer le dice:

--Yo me encargo de ellas, tú encárgate de los otros. Hoy se tiene que terminar.

A regañadientes Brutus obedece a la mujer.

Mi hermana empieza a incorporarse algo atontada.

Mientras tanto en el árbol desde donde parte el cable que estaban llevando mi hermana y Johanna, Beete trabaja intensamente. Parece no atender al cable que están llevando las muchachas hacia la playa si no a otro  que también enrolla alrededor del grueso tronco. Luego de hacerlo lo ata firmemente a una lanza que Finnick estaba armando con un palo derecho y un cuchillo en la punta, como si ya hubiera recibido instrucciones de Beete.

Es entonces cuando perciben una oscilación el alambre que va hacia la playa. Es Peeta el que ll toma y con una mirada de angustia se da cuenta de que ha sido cortado.

Parece dispuesto a lanzarse hacia donde partieron mi hermana y la chica del siete, pero Finnick lo toma del brazo tratando de impedírselo. Alcanza una sola mirada de Peeta como para darle a entender que está dispuesto a cualquier cosa con tal de ir a ayudar a Katniss.

--Déjame ir a mi Peeta, soy más rápido—dice Finnick

Peeta no parece convencido hasta que Finnick le apoya una mano en el hombro y mirándolo le dice:

--Confía en mí—La mirada del Finnick parece tan pura como el mar que reflejan sus ojos. Toma su tridente y sale corriendo.

Mientras tanto vemos que Katniss se reincorpora tambaleándose. Mira sin ver a los costados. Su brazo sangra por la herida que Johanna le produjo.

Sin dudas no ha tenido intención de herirla al menos de gravedad, igualmente la situación nos tiene a todos confundidos y mucho más a mi hermana. Sale caminando erráticamente hacia él árbol donde están dejó a Peeta y a los demás.

Advierte que Finnick se acerca. Llama a gritos tanto a ella como a Johanna pero mi hermana se oculta. Veo la preocupación en el rostro del tributo del cuatro.  Observa pro un momento la sangre que perdió mi hermana de su herida del brazo. Su rostro adquiere una expresión de mayor angustia. De pronto parece haber visto algo y sale corriendo y gritando los nombres de Johanna y Katniss por el mismo lugar donde la chica del siete salió corriendo perseguida por Ennobaria.

De pronto se escucha un cañonazo y al poco tiempo otro. Eso parece desesperar a mi hermana que de inmediato como si hubiese recibido una inyección de fuerza sale corriendo hacia el árbol gritando el nombre de Peeta.

Mientras tanto las cámaras muestran como Brutus parece acercarse sigilosamente a Finnick pero en un momento parece cambiar de opinión  toma el camino hacia el árbol. Peeta parece desesperado y está por salir a auxiliar a Katniss. Beete enrolla el nuevo cable que utilizó en un trozo de madera al que agrega un cuchillo en la punta. Toma esa especie de lanza y parece querer lanzarlo hacia un lugar determinado, lo sopesa y realmente se nota que no se siente con la fuerza suficiente para lanzarlo como corresponde para que logre el efecto deseado.

Busca con la mirada a Peeta, pero el hijo del panadero parece no estar allí. De pronto aparece como una tromba Brutus  y se arroja sobre ambos. El más golpeado resulta Beete, pero Peeta perjudicado sin dudas pro su pierna artificial también pierde el equilibrio. Desenfunda un enorme cuchillo y parece sonreir en un momento previo a matar a Beete y a Peeta. Y entonce sucede.


No puedo dejar de ver en ese momento a Tresh quitando a Clove de encima de mi hermana y a punto de asesinarla con sus cuchillos. Esta vez  Chaff ataca a Brutus blandiendo un cuchillo con su única mano. Logra herirlo pero no de gravedad. Y Brutus logra recuperarse pronto. Con su mano izquierda detiene el brazo que buscaba herirlo y con su otra mano hiere mortalmente a Chaff en el cuello. Echa sobre e tributo del once una mirada de desprecio acompañada de una sonrisa burlona. Tal vez pensando que su intervención no ha servido de nada. Pero no es así.

La intervención de Chaff permitió a Peeta recuperarse. Toma una gruesa rama y golpea violentamente a Brutus en su cabeza haciéndolo tambalear. Con toda la rapidez de que es posible toma el cuchillo de Chaff. Brutus sacude su cabeza y con furia mira hacia los lados buscando seguramente a Peeta. Y lo encuentra enfrente de él. Tan cerca que recibe en su corazón el cuchillo de Chaff.

Brutus cae de rodillas con un gesto de sorpresa en el rostro. No se lo esperaba. Peeta lo observa con los ojos vacíos de todo sentimiento. En pocos instantes Brutus queda inmóvil.. Suena un cañonazo.

Luego Peeta se arrodilla al lado de Chaff que aún conserva un hilo de vida que se le escapa rápidamente. Peeta apenas puede tomar su única mano quién en un último esfuerzo mueve sus dedos en un apretón de despedida, estrechándosela apenas pero sin dudas sellando lo que se inició con Katniss y Rue

Y sale corriendo gritando el nombre de mi hermana.

Peeta comienza a correr sin rumbo fijo, pero es Katniss que se aproxima hacia su posición, ambos se oyen y empiezan a gritar con más fuerza

--Katniss, Katniss, aquí estoy—brama Peeta

--Peeta, Peeta, Peeta!!!.. Es el llamado desesperado de mi hermana buscándolo.

Hasta que caemos en cuenta de una cosa. No pretenden reunirse sino cada uno atraer hacia sí a sus enemigos para alejarlos del otro. Pero desespera ver que mientras Katniss se acerca al árbol del rayo Peeta se aleja de ese lugar. Finnick está siguiendo a Johanna y Ennobaria.

Mi hermana llega al árbol finalmente. Ve a Beete caído y trata de preguntarle que pasó. Advierte la lanza que le armó Finnick y creo que descubre las intenciones. Su mirada es una mezcla de angustia y desesperación.  Toma una flecha y el ella enrolla un poco del cable que Beete había intentado lanzar inútilmente. No entiendo bien hacia dónde apunte en realidad.. Mira hacia atrás como si fuera la última vez que lo haría. Coloca la flecha en su arco , lo tensa y dispara.

Un terrible chisporroteo se produce, la luz que se ve en la pantalla parece iluminar todo el distrito 12 y de pronto toda la imagen desaparece  como si el televisor hubiera dejado de funcionar.



Y todo es oscuridad.

viernes, 19 de febrero de 2016

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 30)

Katniss acepta la opinión de Peeta. De pronto, como para despejar sospechas en los demás aliados llama a Finnick en tono de broma diciéndole que podrá ponerlo guapo otra vez. Entre los tres se ayudan a limpiarse de las crostas y a ponerse el ungüento. Parecen tres amigos bromeando en un día al aire libre hasta que Beete los llama.

De una les señala que el próximo paso importante para ellos sería eliminar a Brutus y a Ennobaria.

Finnick llama a Johanna para que participe del plan mientras Beete hace un dibujo en la arena que representa un reloj, el reloj infernal dónde ellos están ahora.

Beete explica cuidadosa detalladamente el plan. Con su cable conectado al árbol dónde a medianoche cae el rayo su plan sería electrificar el agua y así electrocutar a los dos tributos del distrito dos. LA sola idea de pensar en eso aunque sean ocasionales enemigos de mi hermana y de Peeta me hace estremecer.

En un momento mi hermana plantea que sería probable que Brutus y su compañera no estén en la playa en el momento del rayo, a lo que Beete replica que de cualquier manera el rayo arruinará todo el marisco  por lo que perderán ellos también toda esa fuente de alimento.

Katniss es la primera que parece estar de acuerdo con ese plan, y luego Peeta expresa su opinión favorable.

En ese momento Finnick y Johanna se miran. Parece haber una leve expresión de alivio en sus miradas hasta que es ella la que da su aprobación al plan.

Ya ha amanecido. Voy a ordeñar a Lady. Veo que ya hay quesitos que están casi a punto. Pienso en llevárselos al panadero y la sola idea de poder verlo y abrazarlo me reconforta.

Al rato llegan los hermanos de Gale. Quisiera no ir a la escuela, no me dirían nada si me quedo en casa, incluso mamá inventaría algún tupo de enfermedad o indisposición, pero a la vez no quiero que me vean derrotada. Seguimos luchando. Tantas veces hemos estado a punto de perderlos y sin embargo aún queda esperanza.

Cuando partimos hacia el colegio Lady me sigue por largo trecho, la acariciamos permanentemente. Parece muy nerviosa. Se queda pastando bastante cerca del colegio. No me preocupo por que todo el mundo en el distrito la conoce así que sé que estará bien cuidada.


En el camino se nos une Madge. Se la nota algo preocupada. Al principio casi no hablamos pero en un momento dice:

--Algo está por pasar—y de inmediato suspira como si se hubiera sacado algún gran peso de encima.

La miramos aunque Gale, que nos acompaña, no parece muy sorprendido por las palabras de Madge.

--Es que papá…-- vacila, luego se decide y continúa.

--Papá me ha dicho que prácticamente no recibe comunicaciones del Capitolio pero sí ha visto algunas transmisiones clandestinas. En varios distritos la gente se está rebelando y cree….—se interrumpe.

Mi mirada de angustia hace que siga:

--Qué suceda algo en los juegos, es decir …--

--¿se refiera a las alianzas?—pregunta Gale.
--Y al plan que tienen. Parece haber entendimiento entre Johanna, Finnick y Beete como pensando en algo más que terminar con un único ganador—

Casi llegamos al colegio. Es verdad que casi todo el mundo habla de la alianza que no parece tener una perspectiva de romperse.

En la mediamañana cuando vamos al comedor están pasando el momento en que deciden el plan.

--Somos aliados y todos debemos opinar--.. dice Beete en un momento. Creo que remarcó especialmente la palabra “aliados”

Las palabras de Madge me han ilusionado y pienso en ellas. Escucho que un maestro dice:

--¿Semejante plan sólo para la improbable posibilidad de matar a dos tributos?—Luego ante el planteo de otro maestro le insiste en que también Beete ha dado poca importancia al hecho de si consigue eliminar a los dos tributos.

--Hay algo más—termina comentando.

De regreso a casa Lady aparece acompañada por una muchacha que me dice que se quedó pastando en su patio. Mi cabrita me acompaña hasta la panadería ya que quiero saludar al panadero.

Charlo un momento con él y mira con mucha simpatía a Lady, incluso arranca unas hierbas para dárselas en la boca. Mi cabrita bala como agradeciéndole.

En el camino vemos algunos agentes de paz que parecen custodiar unas torres con cámaras.


Llego a casa. Veo Luego se ponen a recoger mariscos y a limpiarlos. En un momento Peeta encuentra una especie de bolita iridiscente que parece emitir diferentes colores.

--¡Una perla!—exclama mi mamá.

Peeta sonríe por su hallazgo, Y dice:

--Si sometes el carbón a determinada presión, éste se convierte en perla—

--Eso no es cierto—dice Finnick y veo a mi hermana que se parte de risa.

¿De dónde habrá sacado Peeta esa idea? Creo haber visto en el colegio que las perlas las producen un tipo de marisco, seguramente como el que han recogido. Por un momento todo es risas en la arena.

 --Para ti—dice Peeta extendiéndole la perla a Katniss. Ella mira la perla con una leve sonrisa en sus labios y en sus ojos.


--Gracias—dice levemente

De pronto su mirada se encuentra con la de Peeta quien en un momento transforma su rostro risueño en una máscara de seriedad y preocupación. Se nota dolor en su voz cuando le pregunta a mi hermana:

--Entonces el medallón no ha servido?—

--Sí, funcionó—le responde Katniss sin apartar sus ojos de él.

-Pero no como yo hubiera querido—concluye Peeta.

En ese momento reciben  un envío de pan. Finnick y Beete parecen absortos en observarlos y contarlos. Al final se echan mutuamente una mirada imperceptible entre ellos.

Luego de comer Katniss y Peeta se sientan en la orilla de la playa tomados de la mano. Sin decirse nada, sólo estando uno con el otro.


Al rato llega nuevamente Gale pero acompañado de su madre y sus hermanos. Van a ir a la plaza. Parece que toda la gente del distrito está yendo allá pensando en lo que puede pasar.

Parece que no somos los únicos. A medida que vamos hacia la plaza más y más personas se van uniendo a nuestro camino. Es tan fuerte la sensación de que está pasando algo que nunca antes había sucedido en los juegos anteriores.

Siempre nos hemos encontrado con un único sobreviviente, salvo claro en los juegos anteriores. Por Katniss y Peeta.

¿Y en estos?

Si logran eliminar a Brutus y a Ennobaria que pasará luego?

¿Sería Finnick capaz de matar a Peeta después de haberlo salvado varias veces?

¿O después de que Mags murió por él?

¿O el mismo Peeta, al revés, matar al tributo del cuatro?

¿Johanna que parece tan enojona mataría a Katniss después de cómo se expresó sobre mí para tranquilizarla?

¿Y Beete? Se nota a la distancia el aprecio que siente por mi hermana. ¿Y la tributo del seis? ¿Por qué salvó a Peeta?

Llegamos a la plaza. Madge se nos acerca. Siento unas manos sobre mis hombros y veo que se trata del panadero.

En la arena todo está decidido para realizar el plan. Beete indica a Katniss y Johanna que lleven el carretel con el hilo con que él ha rodeado el árbol hacia al playa haciéndoles algunas recomendaciones.

Peeta dice de acompañarlas a lo que Beete le indica que lo necesita para que lo proteja, que no alcanza sólo con Finnick. Y que Peeta es demasiado lento.

Parece angustiarse y no le aparta la mirada a mi hermana. Pero es ella quien se acerca y le dice:

--Está bien—

Luego toma el rostro de Peeta entre sus manos y le dice:

--Te veré a medianoche—y sella sus palabras con un beso.


Mi hermana y Johanna parten con el carretel de alambre. Aún no muestran a los demás tributos..

En un momento Katniss le dice a Johanna de llevar ella el carretel. LA tributo del siete de lo entrega pero justo en ese momento el cable parece cobrar vida y saltar sobre ellas. Sin dudas alguien ha cortado el cable.


Entonces Johanna se detiene y observa a Katniss quién sostiene el alambre. De pronto advierten que alguien se acerca. Son los tributos del distrito dos. En ese momento Johanna se acerca a Katniss y sin mediar palabra la golpea en su cabeza con el carretel. Luego todos vemos aterrorizados y espantados como toma un cuchillo y se agacha dispuesta a ultimar a mi hermana.