lunes, 23 de febrero de 2015

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 11)

Gale va recuperándose poco a poco. Los ungüentos que preparamos con mamá le han sido muy efectivos, aunque el principal alivio hay que otorgárselo a la medicina que Madge le trajo.


Hazelle pasa buena parte del día junto a su hijo, incluso Vick y Rory han venido a acompañarlo en ocasiones.  También Haymitch y Peeta han seguido de cerca sus progresos, aunque Gale no parece sentirse cómodo ante la presencia de ninguno de los dos y más aún ante algunos comentarios que suele hacer Haymitch cuando está más borracho que de costumbre. Varias veces he visto a Peeta darle un codazo para que se calle.


Pero el invierno se torna mas riguroso  y la nieve impide que Hazelle pueda venir, pero creo que debe estar tranquila sabiendo que cuidamos bien a su hijo. Después de unos días Katniss logra llegar  hasta su casa y se entera de que Possy está muy enferma de sarampión. Mamá prepara un remedio para la pequeña y un ungüento para que las manchas no dejen marcas permanentes en su piel.

Soy yo quien se los lleva. Había pasado bastante tiempo desde que fui por última vez a la casa de Gale, y lo que vi me oprimió el corazón, ya que creo estaban en peores condiciones que antes de que mu hermana y Peeta fueran a los juegos. Por suerte había llevado algo de comida también así que al menso eso podría ayudar a Possy a recuperarse más fácil.

Poco después Gale está en condiciones de volver a su casa. Peeta insiste en acompañarnos a Katniss, Hazelle y a mí por si necesitábamos ayuda con Gale. También vino Haymitch y por suerte no hizo ningún comentario que pudiese molestar a Gale.

Cuando pasamos por la plaza nadie dice nada pero se nota lo que sienten, lo que sentimos. Ha cambiado mucho. Está más limpia sí, pero también con varios postes con cuerdas para azotar a la gente. Lo sé bien porque día a día son más las personas  que llegan a casa con heridas de látigo.

La situación empeora día a día. Parece que se hubieran ensañado con este distrito. Incluso el día del paquete provoca desilusiones y en ocasiones alguna chispa de furia que se aplaca rápidamente. La mayoría de los alimentos que envían son en mucha menor cantidad que al principio y gran parte de ellos están echados a perder.

Y lo peor. Una tarde iba hacia la panadería a llevarle algunos quesitos al panadero cuando me crucé con Rory y Vick. Iban hacia la plaza con una caja cada uno pero parecían no querer decirme para qué. De pronto recordé aquella recomendación de Katniss antes de ir a los juegos, cuando se despedía de nosotras.

--¿Vas a pedir teselas?—

      Sus ojos me miran con cierta tristeza. No dice nada pero no hace falta porque ya sé cuál es la respuesta

--Rory—empiezo a decir sin saber bien que palabras utilizar—nosotras…--

     Con infinita dulzura Rory me pone dos dedos sobre mis labios


--Es lo menos que puedo hacer por mi familia Prim—Los ojos se me inundan de lágrimas.

--Oye—me dice en un momento tratando de sonreír—mi hermano pidió teselas y nunca lo eligieron, lo mismo Katniss…--

--y yo tenía una sola y sacaron mi papeleta, Peeta también tenía una sola y…--

--¿Ves? –dice de pronto—entonces esa es la cuestión, hay que tener varias para no ser elegido— No puedo evitar devolverle la sonrisa con que Rory manifiesta esa estúpida lógica porque sé que es para tranquilizarme.

       Lo abrazo con fuerza. Y a Vick. Y trato de borra de mi mente la imagen de Effie sacando una papeleta con el nombre de Rory Hawthorne.

        Poco a poco vamos quedando hasta sin tiempo de pensar en un futuro trágico porque el propio presente no nos deja. Hay veces que no damos abasto porque se suelen producir castigos grupales y nos llegan cuatro o cinco. Se hace muy complicado conseguir medicinas, incluso hierbas para preparar ungüentos, ya que como es pleno invierno escasean mucho y es peligroso adentrase en la pradera para conseguirlas

       Me angustia cuando sólo puedo poner un poco de nieve en las heridas para tratar de aliviarles el sufrimiento. Peeta suele venir muy seguido a nuestra casa trayendo pan o tartas recién horneadas, pero últimamente cada vez que viene trae, además de lo acostumbrado, un par de baldes con nieve porque sabe que seguramente se encontrará con un herido que la necesite.

       Es desesperante también la situación de la familia de Gale, parece que la gente tiene miedo de darle a su madre la ropa para lavar. Ella se dedica a eso desde que su papa murió junto con el mío en ese accidente de la mina.  Tampoco pueden ir a la pradera a cazar ya que seguramente debe tener mucha vigilancia encima. A eso hay que sumarle el estúpido orgullo de Gale que no acepta que Katniss pueda ayudarlos con dinero. Aunque por suerte a Katniss se le ocurrió una idea

      Una mañana regresa a casa luego de haber ido a hablar con Haymitch. Se queja del desorden y la suciedad que había en su casa.

--Alguien tendría que ayudarlo a limpiar—dice mamá.

--Hazelle!!!—grita Katniss de pronto. –Voy a decirle que la contrate—agrega y sale disparada para la casa de Haymitch. Demora bastante en regresar, me daría mucha pena que Haymitch no aceptase, pero finalmente la veo salir de la casa de él con el rostro sonriente y escucho que le dice

--Ahora vamos a avisarle que venga—

        Haymitch ha aceptado contratar a Hazelle para que mantenga el orden en su casa. Eso nos pone realmente feliz porque es un buen trabajo para ella y Gale no va a poder decir nada ya que su madre va a recibir dinero pero no de regalo.

     Cuando llegamos a su casa y se lo decimos la madre de Gale casi se pone a llorar de la emoción y el alivio de lo que eso significa. Gale no tiene buena cara pero no dice nada.

       Al día siguiente Peeta debe ayudar a Hazelle  para empezar a ordenar y limpiar el desastre que es la casa de Haymitch. Es increíble la cantidad de basura que tiene acumulada.  Incuso hemos tenido que darle productos de limpieza que teníamos en casa ya que los que había comprado para iniciar el aseo se le terminaron en un momento.

En poco tiempo la casa de Haymitch cambia completamente de aspecto, ahora sólo necesita mantenerla limpia y ordenada aunque para Hazelle no es poco trabajo, aunque por lo que nos ha dicho Haymitch está un poco más cuidadoso.  Trato siempre de  pasar un momento por su casa cuando está ella para saber  cómo están Gale y sus hermanitos  y algo que puedan necesitar, especialmente alguna medicina. Por suerte Hazelle no es tan terca como Gale y nos da la posibilidad de ayudarla.


Los días pasan, el invierno se hace más duro. Buttercup se la pasa durmiendo junto al fuego, aunque se viene conmigo cada vez que me voy a la cama. Con respecto a Lady Katniss me ha propuesto la idea de que podríamos hacerle tener cría. Me encantaría que ella fuera mamá, lo que sí no me gustaría es vender a los cabritos como ella me dijo que podríamos hacer. Pienso que podríamos tener mucha leche y quesos para ayudar  a todos los que podamos.

En una de esas mañanas veo que Katniss carga bastante comida en un saco. Se coloca un grueso abrigo y no necesita decirme nada para que yo sepa que va a ir a la pradera. No sé si va a verse con Gale pero me doy cuenta que es algo que ella necesita.  Le miento a mamá cuando me pregunta si ví salir a Katniss diciéndole que creo que iba a ver a algunas personas de la Veta.

No sé porque me siento profundamente nerviosa y angustiada a medida que pasan las horas.


Suena el timbre. Y como si fueran una respuesta al miedo desconocido que estaba oprimiendo mi corazón en la puerta hay dos agentes de paz con gesto severo que me informan desean hablar con mi hermana.


lunes, 9 de febrero de 2015

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 10)

Mamá inmediatamente libera la mesa de la cocina casi arrojando al suelo lo que hay sobre ella para que puedan acostar allí a Gale y me ordena que vaya a buscar nieve. Cuando regreso le han quitado la camisa y el panorama es peor de lo que pensaba.


Mamá está inclinada sobre él y veo sus dedos trabajar con extrema rapidez.

Mi hermana le pregunta mirando con angustia a Gale si lo va a poder salvar, pero  mamá no le responde y lo sigue atendiendo, está concentrada en tratar de arreglar las heridas como para que queden las menores cicatrices posibles.  Quiero decirle a mi hermana algunas palabras de ánimo, pero Haymitch se me adelanta y le dice

--Solía haber azotes antes de Craig, y eran llevados con tu madre para su atención

Creo que Craig es el jefe de los agentes de paz en este distrito. Yo no lo conozco mucho pero pro el comentario supongo que el anterior habría sido mucho peor.

Mamá atiende también a la herida en el ojo de Katniss mientras yo termino con el vendaje de Gale. Luego veo que Peeta sostiene un puñado de nieve sobre el rostro de Katniss para bajar su inflamación. 

Los compañeros de Gale, los que colaboraron para traelo nos acercan algunos cubos con más nieve. Luego se despiden y Haymitch les da todas las monedas que tiene en sus bolsillos.

Hazelle llega poco después y se sienta al lado de su hijo y toma una de sus manos.  Gale parece ir recobrando la conciencia ya que emite leves quejidos. Mamá solo ha saludado con la mirada a Hazelle ya que está concentrada preparando otra poción de hierbas. La mezcla con nieve y se prepara para aplicársela a Gale. De pronto mi hermana la increpa diciéndole que eso no iba a ser suficiente.

Mamá trata de tranquilizarla pero Katniss está fuera de sí y le vuelve a gritar.  Gale parece oír los gritos ya que se mueve inquieto. Entonces mamá piden que saquen a mi hermana de la habitación, lo que Haymitch y Peeta se apuran en realizar.

Al rato mamá va a ver a Katniss mientras yo sigo atendiendo a  Gale. Al rato regresa y empieza a preparar un brebaje y comienza a conversar con Hazelle sobre el estado de su hijo. Como ya está tranquilo mientras se prepara un brebaje voy un momento a ver a Katniss.

Ella ya parece tranquila, con su mano con  nieve apoyada sobre la herida. Logro escuchar algo que Peeta le comenta a Haymitch acerca de… huir? Presto más atención porque por un momento creo no haber oído bien. Y la charla me lo confirma, aunque cuando me ven cambian rápidamente de tema. ¿Tan mal están las cosas entonces?

Me quedo un momento con Katniss tomándola de la mano. Al rato mamá me llama ya que hay que darle un brebaje a Gale y ella necesita seguir preparando un ungüento. De pronto suena el timbre. Katniss sale de su habitación como una flecha seguida de Haymitch y Peeta.

Después de un momento de vacilación es Haymitch quien se ofrece a abrir la puerta aunque mamá termina decidiendo abrirla ella y todos la seguimos por el pasillo. Por la actitud creo que todos piensan verse frente a frente con un grupo de agentes de paz, pero se trata de Madge, quien está cubierta de nieve. Antes que nadie pueda decirle nada le extiende a Katniss una cajita que parece de medicinas

--Para tu amigo – le dice a mi hermana, --son de mi madre, me ha dejado que las traiga—agrega, y antes que nadie pueda decirle nada Madge se va corriendo bajo la nieve

Cuando vemos el contenido que resulta ser unas ampollas de un calmante muy poderoso que proviene del capitolio. Se nota que es muy poderosa y efectiva porque n bien mamá le aplica una dosis a Gale él comienza a dormir con un sueño tranquilo.

Peeta, Haymitch y Katniss parecen comentar algo sobre Madge que no alcanzo a oír bien, pero creo que es algo que molestó a Katniss ya que ella corta la conversación diciendo con un tono que denota un profundo malhumor

--Ella es mi amiga—

Luego ayudo a mamá a preparar algo para que todos coman algo. Mamá ofrece a Hazelle una de las habitaciones pero ella prefiere ir a su casa y regresar al día siguiente.

Antes de acostarme voy a ver a Gale. Katniss está a su lado. La veo inquieta, pro momento mira a la pared, se nota que tiene pensamientos que al angustian. Me voy en silencio, triste porque ahora siento que no sé cómo ayudarla.

A la mañana siguiente veo que hay pan fresco sobre la mesa;  cuando voy a la habitación donde esta Gale, veo que Peeta es quién lo está cuidando. Lo saludo y veo que hay una profunda tristeza en su rostro. Luego viene mamá y él la ayuda a mover un poco a Gale con cuidado de no hacerle daño.

Cuando Katniss se levanta Peeta nos dice que necesita ir a su casa. Mientras mamá y yo estamos poniéndole a Gale una capa de nieva mezclada con un ungüento para aliviar las quemaduras. Le da un poco de esa nieve con la mezcla para su rostro. Parece aliviarla mucho.

--¿Por qué no le diste eso antes?—pregunta mi hermana.

--Es que tenía que esperar que la herida cuajase—le explica mamá. Yo se que hay ungüentos que si se aplican cuando la piel exuda pueden provocar que se reseque y eso empeoraría la situación

Hay un momento de silencio hasta que Katniss le dice

--Perdón por gritarte ayer—


Mamá la mira con una sonrisa y como dándole poca importancia al asunto y le dice

--He oído cosas peores. La gente se pone así cuando ve sufrir a alguien que quiere—
Esas palabras hacen que mi hermana de un respingo como si se hubiese acordado de algo.

Se dirige al teléfono. Pienso que hablará con cina o con Madge, pero resulta que se trata de Peeta a quien le pregunta con cierta vacilación si había llegado bien a la casa por la nieve. Peeta vive muy cerca y no creo que por tan poca distancia hubiera podido tener algún problema. Creo que mi hermana se da cuenta de que Peeta puede no estar bien no sólo por la tormenta.

Al otro día la tormenta ha disminuido bastante así que soy yo quien va a ver a Peeta. Me convida con unas tartas recién hechas y  me cuenta brevemente cómo se sucedieron los hechos. De cómo compartía  una caminata con mi hermana hasta la panadería de su padre, luego se encontraron con una multitud y  Gale siendo azotado. Me refiere como se lanzó Katniss sobre el poste de castigo para proteger a Gale y recibió el golpe del nuevo jefe de agentes de paz.

--Haymitch llego primer  y luego yo –noto una culpabilidad en vi voz cuando dice “luego yo”. --Logramos convencer  al agente de que no siguiera golpeándolos--. Luego el tono suave y pausado de su voz adquiere una dureza que lo lleva a apretar sus puños cuando continúa:

--No sé que hubiera hecho si volvía a golpearla—

Lo miro fijamente. Yo sí sé que hubiera hecho. Y por un momento, en medio de todo lo malo que está pasando, mi pensamiento tiene una pequeña chispa de alegría al imaginarme la sonrisa del panadero al poder compartir un momento con Katniss y su hijo.




lunes, 26 de enero de 2015

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 9)

Mi hermana llora en su sus sueños. Y parece sentirse amenazada.  Le acaricio suavemente su cabello y Buttercup se restriega contra ella queriendo consolarla.

Finalmente consigue conciliar un sueño medianamente tranquilo por un par de horas. Aún no ha amanecido pero se sienta en la cama. Y comienza a contarme todo lo que estuvo viviendo en la gira. Lo primero a lo que se refiere es al casamiento con Peeta y me dice


--Yo le pedí a Peeta que deberíamos casarnos como para mostrar a todos que lo que hicimos fue solo un acto de amor y no un desafío— me revela --Fue una actuación eso Prim, también de Peeta-- concluye

Tenías que ver sus ojos cuando te pedía matrimonio—digo pero me arrepiento al instante pro que se que eso puede afectar a Katniss—

--Eso es lo que él quería, pero no que fuera de esa manera. Así me lo dijo Haymitch—

Me quedo un momento en silencio, sin decir nada, solo te tomo las manos a mi hermana.

--¿Y si nunca llego a amarlo como debo, como él espera que lo ame?— dice de pronto
--Peeta va a ayudar a eso—le respondo.

Me  cuenta también que Haymitch eligió ayudarla a ella  por sobre Peeta a pesar de que él le caía mucho mejor. Pero pensó que  Katniss tenía más posibilidades de sobrevivir. Saber eso no solo no le molestó a Peeta sino que aprobaba la decisión de Haymitch.

--Debo ser sincera con Peeta, aunque me duela a veces, aunque no pueda…--

--¿Por eso te dijo lo de sus pesadillas?—la interrumpo.  Ciento de veces he visto a Peeta manifestando su amor a Katniss, pero cada nueva palabra o hecho de él no dejan de sorprenderme.

--Tendrías que ver los cuadros que ha pintado—

--He visto algunos cuando le llevo quesitos de cabra – le respondo. --Estás en caso todos—agrego, pero mis palabras parecen afectarla.

--Conociendo a Peeta seguramente le encantaría tener hijos, pero yo no quiero  Prim. Y pensar que puedan ir a los juegos.—Me dice sin responder a mi pregunta.

    Me quedo callada, no sé qué decirle porque es una posibilidad cierta. Sólo tratando de tranquilizarla le digo:

--Katniss sé que a mí me pasó pero tampoco hay que pensar que pueda repetirse y…--

--Prim, más de una vez han salido sorteados chicos relacionados con los ganadores o con otros participantes. ¿Quién puede decir que los sorteos pueden no estar arreglados?  ¿Por qué no mandar a la arena a los hijos de varios de los vencedores?—concluye mi hermana con un tono de angustia cada vez mayor en su voz

--Katniss, cuando vino el presidente te dijo algo sobre eso?—

      Mi hermana baja la cabeza pero no dice nada, pero yo ya sé cuál es la respuesta.

--¿Tiene que ver con lo que pasó en el distrito de Rue?—

Las lágrimas parecen asomar nuevamente en los ojos de mi hermana.

--Mataron al anciano que silbó Prim—

       Yo abro los ojos como platos.

¿Entiendes Prim?. Si piensan que desafiamos al Capitolio por ahí otras personas quieran hacerlo, yo solamente quise salvarnos….

--Y no tenía que haber dicho nada en el once. Ya con lo que Peeta había hecho estaba bien, sólo compliqué las cosas…--

--La gente apreció mucho lo que dijiste, Katniss…--

--Sí, pero..—interrumpe, pero yo sigo

--Rue se merecía tus palabras y que Peeta ofreciera ayudar a los suyos y a la familia de Tresh. No puedes negar eso--

Katniss hace un largo y profundo silencio. Tiene sus ojos cerrados y los puños apretados. No le insisto para que me siga contando. Ya habrá tiempo para eso

--¿Y cuál de los distritos te gustó más?—digo como para sacarla de ese tema.

Piensa un momento y me dice

--El siete, parecía tener unos bosques muy verdes. ¿y a ti? --Me pregunta arreglando un poco mi pelo

--El cuatro, el del mar—le respondo cerrando los ojos y recordando las imágenes.

            Y luego nos decidimos a comenzar la jornada.

A la tarde viene Peeta con algo de pan. No hablamos de nada referido a los juegos ni a la gira ni al matrimonio entre él y Katniss. Cuando se retira lo acompaño y antes de que se aleje le digo

--Sé lo que hiciste Peeta—

--No fue difícil –me responde sonriendo pero con cierta tristeza

            Uno de esos días regresando del colegio me crucé con Haymitch quien parecía bastante borracho. Me da pena verlo así, sé que mi hermana no estaría de regreso si él no hubiese ayudado como lo hizo.

--Hola Haymitch—le digo

--Hola—responde sin reconocerme al principio –Ah, pero si es la pequeña hermana de la chica en llamas—continúa al reconocerme.

--Soy la hermana de Katniss Everdeen—respondo algo molesta

--Mejor así --dice Haymitch--, ella es mucho mejor que la otra—


     Yo lo miro sin entender qué me quiere decir. Haymitch sonríe con cierta tristeza y me mira fijamente

--Cuida a tu hermana—me dice simplemente –Cuídala—repite, y se aleja caminando con cierta dificultad no sin antes levantar levemente su mano a modo de saludo.

Poco a poco también se nota que la situación va cambiando de algún modo. Parecen haber cada día más agentes de paz, he visto incluso interrogando varias veces a personas que caminan tranquilamente por el distrito, cosa que nunca había observado antes. También me entero por mis compañeros de escuela que lo que reciben en el Día del Paquete no es de la misma calidad ni cantidad que antes.

Incluso una vez que fui a ver al panadero y a llevarle quesitos me advirtió que anduviera con cuidado.

--Todo el mundo nos quiere—le respondo ¿qué podría pasarme?

--No me refiero a la gente de acá Prim—me dice con una profunda preocupación en su mirada. Creo entender a qué se refiere.

            Gale se ha distanciado bastante de Katniss. Lo entiendo. No dejo de preguntar por él cada vez que veo a sus hermanos. Noto cada día con más fuerza que lo malo de los juegos no terminó con el regreso de Katniss y Peeta a su casa.

            Un domingo creo que Katniss va a encontrarse con Gale en la Pradera. Me lo imagino aunque no se lo pregunto porque la veo entre preocupada y ansiosa. Espero que puedan hablar bien. Pienso en eso durante todo el día. Hasta que sucede

De pronto un grupo de personas irrumpe en casa trayendo a un herido. Veo a Katniss con una herida en su rostro, a Peeta y Haymicth junto con otros dos muchachos llevando la camilla donde yace – y el corazón se me oprime al reconocerlo- Gale con su espalda en carne viva. Por un momento me pregunto cómo pudo haberse lastimado así hasta que Haymitch le dice a mamá:

--Nuevo jefe--

Y vuelven a mi mente las palabras del panadero acerca de quienes debíamos cuidarnos.


            Tenemos que prepararnos para lo que pueda venir.

domingo, 11 de enero de 2015

COLITA DE PATO II: LA CHISPA DE RUE EN EL CORAZÓN DE PRIM (Capítulo 8)

La reacción de Katniss es abrir los ojos y la boca. Peeta la mira fijamente, sus ojos brillan

Mamá y yo quedamos boquiabiertas, completamente sorprendidas.

--¿En qué momento lo habrán decidido?—se pregunta a sí misma. Creo que sospecha, como yo, que hay algo más.

Las cámaras muestran al público del Capitolio que parece exaltados pro la noticia.

En un momento Katniss vuelve a besar a peeta y se queda un momento mirándolo a los ojos. Veo por un instante cierta pena en mi hermana pero a la vez la forma en que lo mira parece expresar un profundo agradecimiento

Aparece Snow sorpresivamente como para felicitarlos por el   anuncio

¿Acaso lo sabía?

La sonrisa se borra cuando Snow va a abrazar y saldar a Katniss. Ambos se sonríen pero se nota a la legua que no se agradan. Parece que ninguno de los dos sabe mentir en eso

Miedo, temor, desprecio….  Es lo que parecen reflejar ambos en su mirada. Claro que uno de ellos es hombre más poderoso de todo Panem.

Caesar hace algunas bromas sobre la posible reacción de mamá recordando lo que había dicho no bien regresaron de los juegos. Incluso le pregunta a Snow si tiene una fecha en mente. ¿Acaso eso no deberían decidirlo Katniss y Peeta?

--Bueno, antes de fijar la fecha habría que aclarar las cosas con la madre de Katniss—responde el presidente. Miro a mamá que cierra los puños y está sumamente seria.

La gente se ríe. Snow rodea a mi hermana con un brazo. –Quizás si todo el país se empeña lograremos casarte antes de los treinta—

Mamá me pone las manos sobre los hombros y suspira.

Yo creo que ha sido algo que tal vez ni el propio Peeta tenía pensado antes de iniciar la gira. Tampoco creo que la relación entre ellos haya cambiado o progresado tanto como para que pensaran en casarse.

Cada vez soy más consciente de que ellos no parecen libres para decidir. Bueno, la luz que tenían los ojos de Peeta durante su pedido de mano no se veía en los de mi hermana, aunque sí ella parecía expresar un profundo agradecimiento. Y recordé las palabras d Peeta que me comentó su padre de que haría todo lo que fuera para apoyar a mi hermana.

Al día siguiente me encuentro con los hermanos de Gale camino a la escuela. Les pregunto por él. Quisiera saber cómo le habrá caído lo del anuncio de la boda pero sólo me dicen que estaba bien y que había ido a trabajar.

Luego del colegio paso  un momento por la panadería.  Me quedo un momento mirando al panadero en silencio. Creo que se da cuenta inmediatamente qué quiero saber.

--A mi también me tomo de sorpresa Prim—me dice --…aunque...—agrega

--¿Aunque…--- repito para pedirle que continúe—

--Qué Peeta me dijo que haría lo que fuera necesario para proteger a Katniss—

--…y supone que esa boda…-- digo yo.

            --Tal vez sucede que-- el panadero suspira y se interrumpe. –Bueno pero Katniss se veía contenta verdad—me dice tratando de desviar un poco el tema.

Asiento. Veo que hay mucha cosas que aún no logro entender del todo. Pero como siempre me siento más reconfortada pro hablar con el papa de Peeta.  Comentamos que al día siguiente cuando lleguen vamos a ir a cenar a la casa del alcalde.

El día siguiente es el del regreso. Vamos casi todo el distrito a la estación a recibirlos. Esta noche será la cena en la casa del alcalde y luego la Fiesta de la Recolección.

Katniss y Peeta se notan profundamente cansados, sobre todo mi hermana. Él parece estar pendiente en todo momento de ella. La abrazo con todas mis fuerzas, lo mismo que a Peeta. No les hago ninguna pregunta en ese momento. Sólo abrazarlos

Es fácil notar que la distancia entre ellos no es como antes, como si ya cada uno de ellos haya dejado de sentirse incómodo con la presencia del otro, incluso en algunas actitudes que tal vez deban hacer para simular.

Los periodistas acosas a mamá cobre el anuncio de la boda de Peeta y Katniss. Veo que ese tema altera profundamente a mi hermana así que mamá dice simplemente

--Me parece que en primer lugar debería hablar con mi hija y Peeta, no?--. Los periodistas asienten resignados. Peeta sonríe bajando la cabeza y mi hermana le da a mi mama una mirada de alivio y gratitud.

No tenemos tiempo ´para mucho ya que es el día de la fiesta de la recolección. Y tendremos una importante comida en casa del alcalde. A l final de todo sí espero tener a mi hermana para mí sola y poder hablar.

Hay una gran multitud. También veo nuevos agentes de paz , parecen ser menos amables que los que siempre están en el distrito.

Además de nosotros va también a casa del alcalde la madre Hazelle, Vick, Rory y Possy, ya que supuestamente somos parientes. Gale no asiste pero envía disculpas por su madre argumentando un profundo cansancio ya que habían tenido mucho trabajo en las minas debido a unos problemas que se habían presentado.

Esa noticia hace que Katniss parezca aliviada y apenada a la vez. Peeta saluda a todos con simpatía. Veo que se cuida de estar siempre al lado de mi hermana, pendiente de cada cosa que  pudiera necesitar. Katniss lo mira permanentemente,  por un instante parecería angustiada por algo. Cuando peeta advierte eso, un pequeño gesto o alguna palabra logran tranquilizarla. No sé si se debe a que Katniss ha comenzado de alguna manera a corresponder a los sentimientos de Peeta, pero sí noto como lo busca permanentemente con la mirada.

De parte de Peeta acuden sus padres. La mujer es muy callada   y no parece sentirse muy cómoda. El panadero parece más simpatico, aunque tampoco habla mucho. Varias veces que me mira me sonríe levemente.

El alcalde y su esposa y Madge nos tratan a todos con mucha amabilidad, se nota también un sincero aprecio. El padre de Madge parece preocupado por alguna cosa, pero trata de disimularlo. No hacen mucha mención a la boda, creo que tratan por todos los medios de que todos nos sintamos cómodos.  Sí nos da mucha pena que casi terminando el almuerzo la madre de Madge debe retirarse pro que sufre severos dolores de cabeza. Al despedirse de todos se da un abrazo interminable con mi mamá.

Vamos finalmente a dormir. Katniss se sienta en la cama dando un profundo suspiro. Yo no aparto mis ojos de ella mientras abrazo a Buttercup. Mi hermana me mira y parece querer decirme que no tiene ganas de hablar.

No digo una palabra pero sigo mirándola como diciéndole –vamos, empieza—

--Naranja—dice de pronto, --su color preferido es el naranja—

Le sonrío porque sé que habla de Peeta. Y es verdad. Debe referirse a ese color que aparece en el cielo cuando el sol se va ocultando.

Katniss me devuelve la sonrisa pero de pronto una infinita tristeza oscurece su mirada.

--¿Tendrá pesadillas ahora?—pregunta mi hermana de repente.

--Como todos nosotros—le respondo sin estar segura de que decirle.

--Sus pesadillas suelen ser sobre perderme—dice Katniss con vos entrecortada –pero desaparecen si me ve a su lado-- concluye

Antes de que yo pueda decir ni hacer nada mi hermana su rostro entre las manos  y ya no contiene más sus sollozos.

La abrazo. Dejo que se descargue.

--Estoy confundida Prim, muy confundida—dice en un momento. Yo no le respondo nada pero la abrazo con más fuerzas.

Podría decirle que quizás no sea confusión sino que empieza a estar más segura de sus sentimientos, pero no quiere aceptarlo. Y seguramente su mayor temor consista en no poder ser la persona de la que Peeta está enamorado.

Pero creo que ella siempre ha sido esa persona.


Finalmente agotada se duerme. Yo me quedo a su lado con Buttercup. Y me duermo deseando que Peeta no tenga pesadillas esa noche.